Declaración Institucional de CPDS por el 40º Aniversario de la Ley Fundamental de Guinea Ecuatorial

14 agosto 2022
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  La Comisión Ejecutiva Nacional de Convergencia para la Democracia Social de Guinea Ecuatorial (CPDS), se reunió en Malabo ayer sábado, 13 de agosto, para analizar la situación política del país, coincidiendo con el aniversario de la Ley Fundamental de Guinea Ecuatorial, que es la Constitución del país, conocida también como “La Carta de Akonibe” … Continuar leyendo «Declaración Institucional de CPDS por el 40º Aniversario de la Ley Fundamental de Guinea Ecuatorial»

 

La Comisión Ejecutiva Nacional de Convergencia para la Democracia Social de Guinea Ecuatorial (CPDS), se reunió en Malabo ayer sábado, 13 de agosto, para analizar la situación política del país, coincidiendo con el aniversario de la Ley Fundamental de Guinea Ecuatorial, que es la Constitución del país, conocida también como “La Carta de Akonibe” que, mañana, 15 de agosto de 2022, cumple 40 años.

 

En estas cuatro décadas, la Constitución ha sufrido dos reformas aprobadas por sendos referéndums: la de 1991, que introdujo el pluralismo político en el país, y la de 2011, que supuso el paso de un sistema parlamentario en el que el Gobierno, presidido presidido por un Primer Ministro, se basa en una mayoría parlamentaria, a un régimen presidencialista puro con un Presidente de la Republica que es, al mismo tiempo, Jefe del Estado y del Gobierno. La Reforma de 2011 contribuyó, por otra parte, a garantizar la sucesión dinástica en la Jefatura del Estado y crear instituciones y cargos para ampliar y satisfacer la enorme red de clientes políticos que sostiene al régimen.

 

La Carta de Akonibe supuso el paso del gobierno del Consejo Militar Supremo, surgido del golpe de Estado del 3 de agosto de 1979, a un gobierno llamado “constitucional”, que solo lo era de nombre ya que el ejecutivo siguió siendo presidido por el entonces Coronel Obiang Nguema Mbasogo −hoy General de División−, muchos de sus ministros eran militares y su comportamiento siguió y sigue siendo, a día de hoy, propio de una dictadura militar. A lo largo de esos cuarenta años, el régimen del General Obiang Nguema Mbasogo, tras fundar el Partido Democrático de Guinea Ecuatorial (PDGE) en 1986 y consagrar por Constitución el pluralismo político en 1991, ha establecido un sistema de partido único en el que el PDGE es un Partido-Estado, propio de las dictaduras comunistas, y al cual está obligado a pertenecer todo aquel ciudadano que quiera desarrollarse como persona.

 

Durante cuatro décadas, el régimen ha incumplido el artículo 13 de la Ley Fundamental, garante de los derechos y libertades de los ciudadanos, entre otras prácticas, violando sistemáticamente los derechos humanos con detenciones arbitrarias, encarcelamientos y confinamientos extrajudiciales, secuestro y ejecución de opositores, prohibición del ejercicio del derecho a la manifestación e ilegalización de partidos políticos, restricción del derecho a la libertad de expresión, de asociación y de religión, así como el establecimiento de barreras militares en todas las carreteras para impedir la libre circulación de los ciudadanos por el país.

En cuatro décadas de la Ley Fundamental, el régimen militar ha violado el principio de la separación de poderes del Estado al convertir al Parlamento en una institución meramente simbólica e instrumentalizando la Justicia al convertirla en un aparato más para reprimir a la oposición política.

 

Durante los cuarenta años de vigencia de la Ley Fundamental, el régimen del General Obiang ha convertido a Guinea Ecuatorial en uno de los países más corruptos del mundo y ha conseguido patrimonializar el Estado ecuatoguineano convirtiéndolo en una propiedad privada de la familia del Presidente, la cual acapara no solo los cargos de mayor poder político y económico, tanto en lo civil como en el ámbito militar, sino la práctica totalidad de los sectores productivos del país, relegando a la miseria y desesperación a la inmensa mayoría de la población.

 

Con estas prácticas, a las que se añade el fraude masivo y sistemático de las elecciones, el régimen se ha mantenido en el poder en contra de la voluntad del pueblo.

 

La Ley Fundamental de Guinea Ecuatorial cumple 40 años en un momento en el que la población está harta de la miseria y la represión, con detenciones masivas de jóvenes acusados de cometer supuestamente actos de delincuencia, y varios habitantes de los poblados de la Región Continental detenidos bajo el pretexto de cultivar o consumir la marihuana, siendo estos y aquellos encarcelados de forma extrajudicial. También se han sumado casos como el de la isla de Annobón, sumida en la miseria extrema y las injusticias, una isla marginada donde la escasez de productos de primera necesidad es permanente, sin ninguna inversión que suponga la creación mínima de empleo para poder mejorar la vida de sus habitantes. Esta situación ha animado a un grupo de annoboneses, residentes en España, a lanzar un grito al cielo en forma de declaración de independencia, para que el mundo entero les oiga y sepa lo que pasa en Annobón. Como reacción, el Gobierno organizó sendas manifestaciones de rechazo en Malabo, Bata y San Antonio de Palea, cuando un mes antes, se había prohibido una manifestación pacífica convocada por CPDS para reivindicar derechos y libertades.

 

Esta situación de miseria causada por un pésimo gobierno, que ha arruinado a todo el país que hasta hace poco era el más rico del continente en términos de renta per cápita, ha creado una indignación generalizada en los ciudadanos, haciendo caer a algunos sectores de la población en la tentación de creer que la solución al problema generado por el régimen de Obiang, es la separación de los territorios que componen el país. De seguir así la situación por unos años más, Guinea Ecuatorial podría encaminarse hacia movimientos separatistas con audiencias cada vez más numerosas, lo cual supondría el peligro de desintegración del Estado.

 

Los 40 años de la Carta de Akonibe se celebran, asimismo, en un momento en el que el ciudadano ecuatoguineano Rubén Maye Nsue, quien ocupara los cargos de ministro de Justicia y Culto, director general de Seguridad Exterior y embajador en Estados Unidos y ahora pastor de una iglesia pentecostal, se encuentra detenido por hacer uso de su libertad de expresión publicando audios en los que critica la situación de injusticias que se vive en el país y pide al Presidente de la República un diálogo político para la reconciliación nacional y el establecimiento de un verdadero Estado de derecho, lo mismo que, en las últimas décadas, viene pidiendo la oposición al régimen, en general, y CPDS, en particular. La detención de Maye Nsue se puede considerar como un secuestro ya que no se practicó mediante una orden judicial ni le han permitido contar con asistencia letrada, siendo internado en un lugar desconocido.

 

La Comisión Ejecutiva Nacional de CPDS, como lo viene haciendo, insta al General Obiang, en tanto que Jefe del Estado, a:

 

  1. cumplir y hacer cumplir la Ley Fundamental del Estado,
  2. liberar a todos los presos políticos –incluido Rubén Mayé Nsue– y a los jóvenes y agricultores encarcelados de forma extrajudicial, y, para poner fin a la una dictadura que dura ya 43 años,
  3. convocar una verdadera Mesa de Diálogo Nacional inclusivo, con la participación de todas las fuerzas políticas y sociales, que conduzca a la reconciliación de todos los hijos de la República de Guinea Ecuatorial y culmine en unas elecciones generales, con el fin de que los ciudadanos y ciudadanas ecuatoguineanos puedan elegir libre y democráticamente a sus gobernantes.

 

Malabo, 14 de agosto de 2022

LA COMISIÓN EJECUTIVA NACIONAL DE CPDS