COMUNICADO DE CPDS: El Hospital Regional de Bata, desbordado por los casos de las niñas vacunadas

20 mayo 2022
Autor:

  El pasado 28 de abril, el viceprimer ministro primero, encargado de Educación, Clemente Engonga Nguema Onguene, extendió una credencial al personal sanitario para que los equipos de vacunación pudieran acceder a los centros educativos de todo el ámbito nacional con el fin de administrar la vacuna contra el tétanos y difteria (TD) a las … Continuar leyendo «COMUNICADO DE CPDS: El Hospital Regional de Bata, desbordado por los casos de las niñas vacunadas»

 

El pasado 28 de abril, el viceprimer ministro primero, encargado de Educación, Clemente Engonga Nguema Onguene, extendió una credencial al personal sanitario para que los equipos de vacunación pudieran acceder a los centros educativos de todo el ámbito nacional con el fin de administrar la vacuna contra el tétanos y difteria (TD) a las niñas a partir de los 14 años de edad. En la jornada del miércoles, 18 de mayo, dichos equipos administraron la vacuna en los diferentes centros educativos de Bata y, sin embargo, a partir de las 16 horas del mismo día, empezaron a llegar al Hospital Regional numerosas niñas de edades comprendidas entre los 13 y 20 años presentando diferentes síntomas (dolor del brazo, fiebre, dificultad respiratoria, convulsiones, agitación, etc.), siendo ingresadas 102 estudiantes. El colegio con mayor número de casos fue el Centro Renacimiento Mamá Joaquina, con 68 niñas afectadas. Algunas fueron recuperándose y regresando a sus casas; a las 22:30, quedaron hospitalizadas 29 alumnas, entre ellas una en estado muy grave que sigue inconsciente hasta el día de hoy, y 11 con hidratación. Sin embargo, a lo largo de la noche seguían llegando más niñas con los mismos síntomas, entre ellas dos que no habían recibido la vacuna.

 

A partir de las 09 de la mañana de ayer, 19 de mayo, empezó la llegada masiva de alumnas, mayor que el día anterior, con autobuses escolares y coches personales llenos de alumnas, llegando algunas a pie con el apoyo de sus compañeros. El hospital quedó desbordado y sin espacio, con niñas tiradas al suelo de las salas y pasillos, y el personal sanitario tuvo que usar los colchones donados con motivo de las explosiones del 7 de marzo de 2021 en el cuartel militar de Nkoantoma. Se calcula ue fueron atendidas unas 300 alumnas. La presencia de efectivos de las fuerzas de seguridad del Estado y el resto de cuerpos uniformados fue patente, impidiendo la entrada masiva de personas ajenas al hospital y tratando de que la gente no hiciera fotos.

 

Cabe recordar, como señaló CPDS en su comunicado del 18 de mayo, que antes del año 2017, Guinea Ecuatorial consiguió que la OMS le declarase País Libre del Tétanos Neonatal, tras no reportar ningún caso durante un año. Sin embargo, a partir de 2019 empezaron a declararse nuevos casos, motivo por el cual el Gobierno, con el apoyo de la OMS y el UNICEF, aprueba la campaña de vacunación a mujeres en edad fértil, a partir de los 14 años. Puesto que a partir de esa edad hasta los 20 años la mayoría son estudiantes, el ministerio de Sanidad solicitó la colaboración del ministerio de Educación y se decidió iniciar la campaña en los centros educativos, para inocular la vacuna con la fórmula Toxoide Tetánico/Diftérico. Las vacunas llegaron a Bata el 6 de mayo.

 

El ministro delegado de Sanidad, Mitoa Ondo Ayecaba, en la lectura de su comunicado ayer, esgrimió, como única razón de las reacciones presentadas por las niñas vacunadas, “la histeria colectiva”, y culpa a las redes sociales de lanzar bulos. Sin embargo, parece olvidar que, como señaló CPDS, hubo largos apagones de luz que afectaron a la ciudad de Bata (incluidas las instalaciones hospitalarias y almacenes de medicamentos) y al resto de la región continental, apagones que podrían haber afectado la conservación de las vacunas y alterar, así, la composición química y las funciones metabólicas de las mismas.

 

Por otra parte, la incidencia podría haber afectado a pocas niñas, pero por falta de información previa a los maestros, padres y a la población, se produjo el pánico entre el alumnado.

 

La lamentable situación ocurrida en Bata plantea muchas preguntas. En primer lugar, ¿por qué no informó el Gobierno, de forma adecuada, a la población en general, a los maestros y a los padres sobre la campaña de vacunación que se iba a iniciar en el país? ¿Por qué no se pidió el consentimiento de los padres para poder inocular la vacuna a las menores de edad? Si, en casos de pandemia como lo fue la COVID-19, la vacuna fue voluntaria, ¿por qué se administra la actual de forma obligatoria y sin información a las niñas y a sus familias?

 

El gobierno de Guinea Ecuatorial, sustentado por el PDGE, ha perdido la credibilidad y la confianza de la población (si es que las tuvo en algún momento), tanto que las niñas vacunadas, sus padres y sus compañeros, tienen miedo a las decisiones de ese gobierno, incluso cuando fueran con buena intención, y le creen capaz de emprender una campaña de vacunación con el objetivo de masacrar a la población juvenil. Es la histeria creada por el miedo a la dictadura y a un régimen ilegítimo incapaz de gobernar para todos, pero dispuesto a hundir el país con tal de permanecer en el poder. Ya es hora de que los jóvenes de ASHO, que bailan a lo largo del país recibiendo a su coordinadora, los funcionarios y trabajadores que apoyan al PDGE por “miedo a perder el pan”, se den cuenta de la cruda realidad que se vive en el país y actúen en consecuencia.

 

CPDS sigue exigiendo que el Gobierno suspenda campaña de vacunación mientras se investiga lo que realmente ha ocurrido, y que las niñas en estado grave sean trasladadas a hospitales competentes en el extranjero.

 

Malabo, 20 de mayo de 2022

LA COMISIÓN EJECUTIVA NACIONAL