Escándalos en el Parlamento de Guinea Ecuatorial: destituciones arbitrarias, nepotismo y violaciones de la Ley Electoral

3 febrero 2021
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  El jueves de la semana pasada, 27 de enero, la RTVGE informó de la destitución del diputado Agustín Masoko Abegue y el traspaso de su escaño a otra persona. ¿Quién es Agustín Masoko, por qué se le destituyó y quién ocupó su escaño?   Agustín Masoko Abegue es líder del partido unipersonal Congreso Nacional … Continuar leyendo «Escándalos en el Parlamento de Guinea Ecuatorial: destituciones arbitrarias, nepotismo y violaciones de la Ley Electoral»

 

Clarisa Masoko Andrew, Diputada sustituta de su padre
Pedro Bueriberi Edu, ocupa el escaño de Senador dejado por su padre

El jueves de la semana pasada, 27 de enero, la RTVGE informó de la destitución del diputado Agustín Masoko Abegue y el traspaso de su escaño a otra persona. ¿Quién es Agustín Masoko, por qué se le destituyó y quién ocupó su escaño?

 

Agustín Masoko Abegue es líder del partido unipersonal Congreso Nacional de Guinea Ecuatorial, creado para participar en la Mesa de Diálogo de 2014. Dicha mesa de diálogo, abandonada por CPDS, UP y FDR, sirvió de trampolín para otros partidos unipersonales que, al abrigo del entonces Viceprimer Ministro Primero y Ministro del Interior, Clemente Engonga Nguema Onguene, fueron legalizados tras aquel diálogo para engrosar las filas de los aliados del gubernamental Partido Democrático de Guinea Ecuatorial: CNGE (Agustín Masoko), PND (Benedicto Obiang), UNDGE (Tomás Mba Monabang) y UCD (Avelino Mocache). Se sumaron, así, a otros partidos unipersonales o familiares que ya venían colaborando con el régimen dentro de la eterna coalición con el PDGE, como, entre otros, la CLD de Alfonso Nsue Mokuy, el PSD del difunto Francisco Mabale Nzeng, y la UDENA de Pedro Cristino Bueriberi Bokesa. A este conglomerado de pseudopartidos políticos, llama Obiang “oposición democrática”; forman con el PDGE la “Coalición Democrática”. O sea, para Obiang, todo en ellos es democracia.

 

Volviendo al caso de Agustín Masoko, hay que señalar que tras ser una especie de verso suelto dentro de la coalición “democrática”, con varias sanciones a sus espaldas y numerosos encontronazos con el presidente de la Cámara de los Diputados, Gaudencio Mohabá Mesú, los “honorables diputados” decidieron destituir a Masoko a causa de un problema familiar y personal suyo. Una destitución ilegal, pero ya se sabe: lo que se regala también se puede quitar. Y siguiendo la tradición del régimen, impuesta también en el Parlamento, en el sentido de utilizar cargos como premios por fidelidad a las “sabias orientaciones” del Presidente Fundador del PDGE, había que encontrar a un sustituto o sustituta para cubrir el escaño y, tratándose de un partido unipersonal sin militantes, la agraciada no ha sido otra que la mismísima hija de Agustín Masoko, de nombre Clarisa Masoko Andrew, ¡de 21 años de edad!

 

La designación de la jovencísima Clarisa como Diputada para sustituir a su padre, además de inmoral al tratarse de un acto de nepotismo puro y duro, es también ilegal, pues la hija del destituido diputado no fue candidata en las elecciones legislativas de 2017 por las que se le regaló el escaño a su padre, pues no apareció en ninguna lista, ni en la del PDGE, ni en la de su coalición. Por otra parte, al ser menor de edad parlamentaria, su designación viola el artículo 9-1-a, de la Ley núm. 8/2015, Reguladora de las Elecciones a la Cámara de los Diputados, Senado, Municipales y Referéndum. Dicho artículo establece los 25 años como edad mínima para ser diputado.

 

La designación ilegal y obscena de Clarisa Masoko Andrew como diputada, no es la primera en el parlamento bicameral del general Obiang. En 2020 fallecieron los senadores Pedro Cristino Bueriberi Bokesa (UDENA) y Francisco Mabale Nzeng (PSD). El escaño dejado por Bueriberi en el Senado lo ocupó su hijo Pedro Bueriberi Edu Nzang, que no participó como candidato en las elecciones de 2017. En el caso del escaño del difunto Francisco Mabale, la cosa llegó a mayores ya que su viuda se enzarzó en una lucha infernal con el sobrino de Mabale por el escaño; tras semanas de disputas, tuvo que intervenir Alfonso Nsue Mokuy, el “comandante” de la coalición, para proponer una solución salomónica: el liderazgo del partido, con todas sus prebendas, tenía que ser para la viuda (a la vez sobrina del propio Nsue Mokuy), mientras que el escaño se pasaba a su sobrino, Marcos Nze Nze Eyenga, que ahora ocupa el puesto de senador que dejó su tío. Marcos tampoco estuvo en ninguna lista en las elecciones de 2017. Recuérdese que Obiang calificó dichas elecciones como “las más transparentes, libres y democráticas” celebradas en Guinea Ecuatorial.

 

Tanto desbarajuste, enredo y obscenidad obliga a uno a hacerse dos preguntas. En primer lugar, ¿cómo es posible que el Parlamento, que es el poder legislativo, que elabora y/o aprueba las leyes, es, al mismo tiempo, el que viola sus propias leyes? En segundo lugar, ¿cómo se explica que Obiang, que lo tiene todo a su favor, con un Parlamento fiel al 100 por 100, un gobierno nombrado por él a su imagen y semejanza, y con un poder judicial que le obedece ciegamente, sea incapaz de respetar mínimamente las reglas que él mismo establece?

 

La respuesta es sencilla: el poder del régimen actual no emana del pueblo, sino de las armas, y con las armas gobierna e impone su voluntad. Tanto el Parlamento, como el resto de poderes del Estado, son meras figuras decorativas. Y los “honorables” diputados y senadores lo saben mejor que nadie.