Santiago Nsobeya Efuman, una biografía contada a medias

20 julio 2020
Autor:

    El día 8 de julio falleció Santiago Nsobeya Efuman, vicepresidente primero de la Cámara de los Diputados y destacado miembro del gubernamental Partido Democrático de Guinea Ecuatorial (PDGE). Tras su desaparición, el régimen se ha volcado en actos de homenaje y narraciones elegíacas por tal fallecimiento. Se declaró un luto nacional de tres … Continuar leyendo «Santiago Nsobeya Efuman, una biografía contada a medias»

Santiago Nsobeya, en un acto de jura de uno de sus múltiples cargos

 

 

El día 8 de julio falleció Santiago Nsobeya Efuman, vicepresidente primero de la Cámara de los Diputados y destacado miembro del gubernamental Partido Democrático de Guinea Ecuatorial (PDGE). Tras su desaparición, el régimen se ha volcado en actos de homenaje y narraciones elegíacas por tal fallecimiento. Se declaró un luto nacional de tres días y la capilla ardiente fue visitada y honrada por el cuerpo diplomático y numerosas personalidades del mundo político, tanto del PDGE como de sus partidos aliados. En todas las embajadas de Guinea Ecuatorial en el extranjero, se colocó el libro de oro para la firma de mensajes de condolencia. Durante diez días ha sido noticia de portada de Televisión Guinea Ecuatorial, secuestrada por el poder, tanto que uno se pregunta qué se ha reservado para el propio General Obiang cuando llegue su momento…

 

No solo llaman la atención tanto revuelo, la cobertura mediática, el luto nacional y los numerosos actos de homenaje a Santiago Nsobeya Efuman Nchama, sino también la semi-biografía oficial que narran de él los medios de comunicación: un gran hombre con alto sentido de Estado, disciplinado, trabajador, defensor de los intereses de Guinea Ecuatorial, embajador en España, ministro de Asuntos Exteriores, ministro de Información, vicepresidente de la Cámara de los Diputados y presidente del Parlamento de la CEMAC. Todos sus trabajos y los mencionados cargos los ejerció desde 1980, es decir, desde los inicios del actual régimen nacido del golpe de Estado del 3 de Agosto de 1979. Decimos “semi-biografía” porque se cuenta a medias, no se sabe si por el infructuoso afán del actual régimen de intentar hacer creer a los jóvenes y adolescentes, que la historia de Guinea Ecuatorial empieza el 3 de agosto de 1979, o por el intento de ocultar una parte importante de la vida política de Nsobeya Efuman.

 

Nacido en Nkin Esabok en 1949 y brillante estudiante de Bachillerato, Nsobeya no quiso optar a una beca de estudios universitarios porque tenía prisa en servir al régimen de Macías, establecido tras la victoria electoral de este en 1968. Por eso, junto con otros jóvenes, fue enviado a Egipto, donde recibió una formación en traducción para trabajar en los servicios de protocolo del entonces ministerio de Relaciones Exteriores y Amistad con los Pueblos. En aquel departamento ministerial trabajó poco tiempo, ya que se convirtió después en el protocolo de Macías y comisario de Enseñanza Revolucionaria, que era como el guardián político encargado de la implantación de los ideales revolucionarios de Macías en los centros educativos nacionales.

 

Nsobeya no solo ejerció de protocolo y comisario de enseñanza, sino que compatibilizó dichas funciones con las de agente de la Seguridad de Macías. Está escrito que participó en la detención del malogrado economista y gobernador del Banco Popular de Guinea Ecuatorial, Jesús Ndong Buendi Nanguande, encarcelado en Black Beach en 1976 y fusilado en Bata un año más tarde, acusado falsamente de malversación de fondos públicos. Es más, por algún motivo, Nsobeya aparece también en la detención de la mujer de Buendi en su poblado de Handjé, en el distrito de Mbini, hecho ocurrido a finales de abril de 1976. La mujer, de nombre Mayoko, y su madre, conocida como Mamá Potá, fueron detenidas acusadas de ocultar el imaginario dinero supuestamente malversado por el economista, e introducidas en el helicóptero enviado desde Bata para la operación. De regreso a la capital del Litoral, el aparato, en el que viajaban también, además de las dos mujeres, el gobernador civil de Rio Muni, Salvador Ela Ndong, y el joven piloto Fernado Esono Nguema, se estrelló en alta mar, muriendo todos sus ocupantes. Santiago Nsobeya Efuman, “el chaquetero mayor de la República”, como le llamaban algunos, se salvó porque, al introducir en el helicóptero a la suegra de Buendi, no quedó plaza para el protocolo para todo de Macías, quien tuvo que regresar a Bata por carretera.

 

Cuando se produce el golpe de Estado de 1979, Nsobeya es un inseparable de Macías, y viaja con él a todas partes. El mismo día tres de agosto, aterriza en Bata el primer contingente de militares procedentes de Malabo para apoyar a los soldados de Rio Muni leales al promotor del golpe, el entonces teniente coronel Obiang Nguema Mbasogo. Tras unas escaramuzas en Bata y en la barrera militar de Bindung con varias bajas por ambos bandos, se libra la batalla de Niefang, donde los partidarios de Macías han concentrado todas sus fuerzas para impedir el avance de los golpistas hacia Mongomo, donde se encontraba Macías; durante los combates, del bando de Obiang cae el cabo Fernando Nvara Engonga, víctima de un certero tiro de los hombres de Macías, que habían conseguido destruir el tanque en el que luchaba el cabo. Al empezar a inclinarse la balanza a favor de los muchachos de Obiang, Macías, que bajaba constantemente desde su poblado de Nzangayong con fuerzas para poyar a sus soldados en Niefang, decide retirarse a Mongomo. Nsobeya y el oficial Jesús Ndong Obiang, junto con otros combatientes, se atrincheran en Niefang intentando resistir las ráfagas y cañonazos del enemigo. Tras una noche de intensos combates, los golpistas consiguen cercar a sus enemigos y los hacen prisioneros. Enama Engonga, el francotirador que batió a Nvara Engonga, es ejecutado en el acto por los encolerizados soldados, en venganza de su compañero muerto. Uno de los combatientes apresados es Santiago Nsobeya, el protocolo “todoterreno” de Macías. Es desarmado y conducido, junto con otros prisioneros, a Bata; después es trasladado a Malabo, donde se le juzga tras el proceso en el que habían sido sentenciados Macías y cinco personas más. A Nsobeya le caen unos seis años de cárcel, pero es indultado por Obiang y no cumple ni un año de su condena.

 

Después es recibido en el régimen. Se cuenta que por una cuestión personal fue castigado en 1981 y destinado, primero, a Akonibe como secretario de la Delegación del Gobierno, cuando Akonibe era todavía un poblado con categoría de cabecera de distrito; después sería enviado a Evinayong antes de regresar a Malabo.

 

Esta parte de la vida profesional de Santiago Nsobeya, que el régimen está ocultando, también forma parte de su biografía. ¿Por qué no quiere el régimen que el pueblo sepa la verdad?

 

Con la muerte de Santiago Nsobeya Efuman Nchama, se va un hombre hecho para estar siempre ahí donde estaba el poder. Un hombre que se salvó del accidente de helicóptero que mató a Ela Ndong, al piloto Esono Nguema y a la mujer y la suegra de Buendi. Un hombre que salió ileso de los cañonazos y ráfagas de los soldados de Obiang en Niefang el 3 de agosto de 1979, y volvió a librarse de la horca tras el juicio que condenó a Macías a la pena capital. Este hombre duro, ambicioso y dispuesto a todo para servir al poder, ha caído, desgraciadamente, víctima del coronavirus, una pandemia cuya incidencia en Guinea Ecuatorial oculta el régimen para el que tanto trabajó en los últimos 40 años.

 

 

Si Nsobeya fuera tan importe como los honores post mortem que le han sido dispensados, ¿por qué no fue evacuado a un centro médico de Europa para salvar su vida, como lo ha sido, recientemente, algún otro miembro del régimen?