NOTA DE PRENSA: CPDS propone más medidas al Gobierno de Guinea Ecuatorial ante el aumento de infectados por coronavirus y las decisiones preocupantes tomadas por la cúpula de la gestión de la pandemia

28 abril 2020
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En el día de hoy, 28 de abril de 2020, el ministro de Sanidad de Guinea Ecuatorial ha informado de nuevos infectados más de coronavirus detectados entre los días 24 y 26 del presente mes, lo que eleva a un total de 315 casos positivos de 3841 pruebas realizadas, o sea, más del 8% de … Continuar leyendo «NOTA DE PRENSA: CPDS propone más medidas al Gobierno de Guinea Ecuatorial ante el aumento de infectados por coronavirus y las decisiones preocupantes tomadas por la cúpula de la gestión de la pandemia»

En el día de hoy, 28 de abril de 2020, el ministro de Sanidad de Guinea Ecuatorial ha informado de nuevos infectados más de coronavirus detectados entre los días 24 y 26 del presente mes, lo que eleva a un total de 315 casos positivos de 3841 pruebas realizadas, o sea, más del 8% de personas testadas han contraído el virus.

 

Cuando el ministro de Sanidad confiesa, por fin, que al Comité Técnico le falta equipamiento;  cuando, más de dos meses después de que China y Europa estuvieran inmersos en la guerra contra el virus y a pesar de las advertencias de la OMS, el Primer Ministro suelta en una reunión de crisis, ante las cámaras de la TV, que “no sabíamos que esto iba a pasar, no tuvimos tiempo para prepararnos”, o cuando, en la precipitación, se toma la decisión de cerrar parcialmente el Hospital Regional de Bata y el centro médico La Paz a la atención ordinaria de enfermos, dejándolos solamente abiertos a servicios mínimos, puede deducirse que el pánico se ha apoderado  del equipo de gestión de la pandemia. Y es muy grave, porque este panorama no es la mejor manera de infundir confianza y tranquilidad a la población, sino todo lo contrario.

 

Desde el pasado lunes día 27, el Hospital Regional de Bata, el mayor hospital público de Guinea Ecuatorial, y el centro médico La Paz, solo pueden recibir urgencias. Esto ocurre porque al no haber tomado oportunamente la precaución de proteger al personal sanitario desde el comienzo de la pandemia, gran parte de estos sanitarios se ha infectado, lo que convierte al hospital en un importante foco de propagación de la enfermedad. Pero  hasta hoy, el personal sanitario sigue sin disponer de equipos de protección individual. Cerrar el hospital de Bata podría ser el mayor disparate cometido hasta ahora por los que gestionan la pandemia en nuestro país, señal de que navegan sin rumbo.

 

Reducir las prestaciones del hospital general de Bata a la sola atención de las urgencias no parece que sea una decisión muy acertada. Porque justo cuando el ritmo de contagios por el coronavirus se está acelerando, con el epicentro nacional en Malabo, nos estamos quedando sin suficiente personal sanitario y sin hospitales. ¿Adónde acudirá la población enferma? A los centros sanitarios, han dicho. ¿A cuáles? Nadie lo sabe.

 

En el estado actual de cosas, algunas acciones de buen sentido común podrían ayudar a enderezar el rumbo:

 

PRIMERA : Ante todo, despolitizar el funcionamiento del Comité Técnico. Es primordial. Confiar la responsabilidad de las decisiones técnicas a los sanitarios, los cuales harán recomendaciones al Comité Político. Y no al revés, como está sucediendo ahora.

 

SEGUNDA:     En lugar de cerrar hospitales, el Comité Político deberá prever la puesta a disposición de un mínimo de 500 camas de hospital en Malabo y otras 500 en Bata, para la atención específica de los casos de COVID-19. Y encontrar el correspondiente personal.

 

TERCERA: Disociar claramente los centros de atención de casos de COVID-19 de los lugares de atención de las patologías ordinarias, que también siguen existiendo, por desgracia.

 

CUARTA: Definir protocolos claros y realistas de manejo de enfermos e instruir a todos los centros y agentes sanitarios del país.

 

QUINTA: Nombrar a un Gestor único de todos los recursos, económicos y donaciones diversas, aportados para la lucha contra la pandemia, que llevaría el inventario de todo lo que se tiene y seria supervisado por el Comité Técnico.

 

SEXTA: El comité Técnico debe conocer y disponer de los fondos existentes para la lucha y utilizarlos con responsabilidad y con total transparencia. Porque el rumor que circula por las calles es que el objetivo de los miembros del Comité es quedarse con el dinero, y que el resto les importa menos.

 

SÉPTIMA:  El Comité Técnico debe dotarse de los medios logísticos indispensables, sin restricciones pero con el necesario y debido control, para la buena ejecución de su misión, que incluye prioritariamente la rápida formación de muchos agentes sanitarios para constituir muchos equipos móviles especializados en atender a las llamadas de los pacientes y en la vigilancia de las cuarentenas a domicilio. A domicilio porque, previsiblemente, si el virus evoluciona en Guinea Ecuatorial con la misma contagiosidad y virulencia que ha demostrado en otros países, pronto seremos incapaces de acoger a todas las catorcenas en locales alquilados por el Gobierno. Y recordemos que en un 85 – 90 % de los casos, aproximadamente, la enfermedad transcurrirá sin manifestarse clínicamente, o con muy pocos síntomas, y se curará espontáneamente sin necesidad de hospitalización.

 

OCTAVA:  La dotación a todo el personal sanitario de equipos de protección individual es una condición sin la cual el programa de lucha sería vano.

 

NOVENA: Que la policía y los militares dejen de ser un incordio para la población, y más específicamente para los sanitarios que acuden a sus puestos de trabajo. Resulta absolutamente increíble que en parecidas circunstancias, el Gobierno no parece haber instruido a los cuerpos uniformados en el sentido de no molestar y maltratar a esta maltrecha población.

 

Si de verdad el Gobierno de Guinea Ecuatorial cree en el slogan de “Entre todos, unidos, venceremos el coronavirus”, acuñado por el propio Ejecutivo, debería escuchar otras voces, opiniones y propuestas de la sociedad, porque la pandemia no entiende de ideologías.

 

Malabo, 28 de abril de 2020

LA COMISIÓN EJECUTIVA NACIONAL