NOTA DE PRENSA: El Gobierno de Guinea Ecuatorial sigue obligando a ciudadanos ecuatoguineanos a renunciar a su nacionalidad

23 abril 2020
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En la jornada del pasado martes, 21 de abril de 2020, aterrizó en el aeropuerto de Malabo un vuelo especial de la compañía Iberia, fletado por el Gobierno español, para repatriar a sus ciudadanos residentes en Guinea Ecuatorial, bloqueados por la pandemia del coronavirus. El avión llegó a Malabo a las 15:00 horas y debía … Continuar leyendo «NOTA DE PRENSA: El Gobierno de Guinea Ecuatorial sigue obligando a ciudadanos ecuatoguineanos a renunciar a su nacionalidad»

En la jornada del pasado martes, 21 de abril de 2020, aterrizó en el aeropuerto de Malabo un vuelo especial de la compañía Iberia, fletado por el Gobierno español, para repatriar a sus ciudadanos residentes en Guinea Ecuatorial, bloqueados por la pandemia del coronavirus. El avión llegó a Malabo a las 15:00 horas y debía despegar a las 17 horas. Sin embargo, despegó a las 19:37 horas, tras dos horas y media de retraso.

En su telediario de las 21 horas de ese día, Televisión Guinea Ecuatorial informó de que 164 personas viajaron a España en el vuelo especial de Iberia, entre ellas “57 ciudadanos ecuatoguineanos con doble nacionalidad que han preferido arriesgar sus vidas al marchar a un país calificado de alto riesgo por el peligro del COVI-19”, lo cual suponía, según el reportero Armengol Monsuy, “un acto de traición”.

 

Como ya ocurriera los días 7 y 8 del presente mes cuando un vuelo especial de Air France y otro de Ethiopian Airlines, respectivamente, repatriaron a ciudadanos europeos que regresaban a sus segundos países, las fuerzas de Seguridad del Estado, comandadas por el Director Nacional de Policía, iniciaron el proceso de identificación de todos aquellos pasajeros con doble nacionalidad. Una vez fichados, les fue presentado un impreso, en forma de declaración jurada, de renuncia a la nacionalidad si decidían abandonar el país.

 

Como se ha dicho, es la tercera vez que el Gobierno de Guinea Ecuatorial obliga a ciudadanos ecuatoguineanos con doble nacionalidad a renunciar a la de su propio país que les vio nacer. Como la vez anterior, CPDS condenó esa práctica que viola muchos derechos, entre ellos el de libre circulación y libre elección de residencia, recogido en el artículo 13.d) de la Ley Fundamental de Guinea Ecuatorial. A eso hay que añadir el derecho de todo individuo a defenderse de aquello que pueda poner su vida en peligro.

 

Una de las preguntas que habría que hacer es si es legal la actuación del Gobierno de Guinea Ecuatorial al obligar a los ciudadanos a renunciar a su nacionalidad o, dicho de otra manera: ¿puede el Gobierno despojar de su nacionalidad, y de forma masiva, a ciudadanos ecuatoguineanos?

 

Hay que empezar señalando la existencia de la ley número 3/2011, de fecha 14 de julio, Reguladora de la Nacionalidad Ecuatoguineana. Según su artículo 23, el Gobierno de Guinea Ecuatorial no reconoce la doble nacionalidad, a menos que existan acuerdos concertados con otros Estados, acuerdos que atenderán a los principios de interés nacional y de reciprocidad. Sin embargo, el Gobierno de Guinea Ecuatorial, sin la existencia, al menos pública, de acuerdos en el sentido apuntado, reconoce de facto la doble nacionalidad. Los ecuatoguineanos recientemente despojados de su nacionalidad en el aeropuerto de Malabo, no lo han sido por poseer la doble nacionalidad, sino por abandonar Guinea Ecuatorial en tiempos de la pandemia del COVID-19. Muchos otros ecuatoguineanos, residentes en el país o en el extranjero, gozan de una segunda nacionalidad. Es decir, además de la violación del arriba mencionado artículo 13.d) de la Constitución, el Gobierno viola también la Ley Reguladora de la Nacionalidad Ecuatoguineana al reconocer la doble nacionalidad sin haberla concertado con otros Estados.

 

Volviendo a la pregunta de si el Gobierno de Guinea Ecuatorial puede obligar a los ecuatoguineanos a renunciar a su nacionalidad, o, simplemente, si es válido que un ciudadano ecuatoguineano de origen renuncie a su nacionalidad, conviene señalar que la referida Ley de Nacionalidad no contempla tal posibilidad, la cual solo puede darse en ciudadanos de otras nacionalidades que optaron por la ecuatoguineana. El artículo 12 de la invocada ley de Nacionalidad recoge que “la nacionalidad ecuatoguineana podrá perderse de forma voluntaria o en virtud de una sentencia judicial firme”. A continuación, el artículo 13 aclara que “la nacionalidad ecuatoguineana se perderá voluntariamente desde el momento en que se adquiera otra nacionalidad, salvo cuando entre el país del que se trate y Guinea Ecuatorial, existiere acuerdo de doble nacionalidad”. Por su parte, el artículo 14.1) establece que “solamente los ecuatoguineanos naturalizados podrán ser privados de su nacionalidad, en virtud de sentencia firme recaída en causa judicial por alguno de los delitos que la Ley sanciona con tal pena”.

 

De todo lo dicho se concluye que los ecuatoguineanos que supuestamente acaban de renunciar, de forma «voluntaria», a su nacional de origen, debieron perderla desde el momento en que adquirieron otra nacionalidad, cosa que el Gobierno de Guinea Ecuatorial no sancionó entonces, sino que consintió. La renuncia supuestamente voluntaria a su nacionalidad firmada en el aeropuerto, en un impreso o declaración jurada, ES NULA DE PLENO DERECHO, no solo por lo recogido en el señalado artículo 14.1), sino porque no medió sentencia judicial alguna que, en todo caso, afectaría únicamente a aquellos que fueran ecuatoguineanos naturalizados (los ciudadanos de origen extranjero con nacionalidad ecuatoguineana).

 

Esto es lo que dice la ley. Sin embargo, el Gobierno de Guinea Ecuatorial ha venido demostrando, con creces, que no respeta la ley y hace y deshace a su antojo. De la misma manera que reparte favores entre sus adeptos, discriminando al resto de los ciudadanos, se los retira también cuando aquellos se desvían de las sabias orientaciones del régimen. Así mismo, cree que puede tachar de “traidores” y retirar la nacionalidad a unos ciudadanos ecuatoguineanos, por el mero hecho de que estos hayan considerado oportuno, ante el desbarajuste en la gestión de la crisis del COVID-19, viajar a España para ponerse a salvo, por mucho que el aparato de propaganda del régimen califique a España de “un país de alto riesgo”.

 

Malabo, 23 de abril de 2020

LA SECRETARÍA DE COMUNICACIÓN