NOTA DE PRENSA: CPDS responde al comunicado del PDGE

21 abril 2020
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Convergencia para la Democracia Social (CPDS), ha leído con mucha tristeza el comunicado publicado ayer por el gubernamental Partido Democrático de Guinea Ecuatorial (PDGE), en apoyo al ministro de Sanidad de Guinea Ecuatorial, Salomón Nguema Owono. En dicho comunicado, el PDGE aprovecha la ocasión para decir falsedades sobre el maltrecho sistema sanitario del país y … Continuar leyendo «NOTA DE PRENSA: CPDS responde al comunicado del PDGE»

Convergencia para la Democracia Social (CPDS), ha leído con mucha tristeza el comunicado publicado ayer por el gubernamental Partido Democrático de Guinea Ecuatorial (PDGE), en apoyo al ministro de Sanidad de Guinea Ecuatorial, Salomón Nguema Owono. En dicho comunicado, el PDGE aprovecha la ocasión para decir falsedades sobre el maltrecho sistema sanitario del país y contra la enfermera Nuria Obono Ndong Andeme, además de atacar a la oposición, a la que acusa de no aportar nada y tilda de “oportunista, radical y frustrada”.

 

El comunicado del PDGE asegura que Guinea Ecuatorial tiene un sistema sanitario “gratuito, que cuida la salud y que está abierto a la inmensa mayoría de los ciudadanos… Un sistema que dispone de numerosos hospitales, centros públicos grandes y pequeños, y uno de los laboratorios más avanzados de todo África, donde precisamente se realizan las pruebas del COVID-19…” Todo esto es falso. El sistema sanitario ecuatoguineano no es gratuito. De hecho, hace dos días estuvo a punto de perder la vida una señora en el hospital Regional de Malabo por falta de 50.000 FCFA para pagar el oxígeno, y gracias a la movilización de la perseguida sociedad civil, se pudo reunir dicha cantidad y comprar el oxígeno, un producto que es gratuito en la mayoría de hospitales públicos del mundo. Por otra parte, ahora se ha sabido que fueron instituciones públicas y privadas de los Estados Unidos los que crearon y financiaron el laboratorio de Baney, información que el Gobierno de Guinea Ecuatorial ocultó a la población.

 

El PDGE justifica la arbitrariedad cometida por el ministro de Sanidad contra la enfermera Nuria Obono, asegurando que era para “aclarar y frenar contundentemente los bulos, mentiras y falsedades lanzadas de una forma tan imprudente como maliciosa”, refiriéndose a una conversación en la que, además de ser privada, Nuria Obono no mintió. Cabe preguntarle al PDGE si para aclarar un supuesto bulo hace falta celebrar un juicio sumarísimo contra una enfermera y enviarla a prisión el mismo día, saltándose todos los procedimientos legales. Si se utilizase la misma barra de medir a todos, solo estarían en libertad unos pocos dirigentes del PDGE, un partido que lanzó el bulo del ébola en 2015 contra el secretario general de CPDS y ha frivolizado con la desgracia del coronavirus, como hizo con el ébola, asegurando públicamente que el presidente del Partido del Progreso se encontraba en estado grave por COVID-19. Un partido que, en definitiva, denigra a las personas y jamás ha denunciado ni condenado uno solo de los casos de violaciones de los derechos humanos que los ciudadanos ecuatoguineanos sufren a diario en Guinea Ecuatorial, un país condenado reiteradamente por Naciones Unidas por dicha perniciosa práctica.

 

CPDS exige la inmediata liberación de la sanitaria Nuria Obono y su reincorporación a su puesto de trabajo.

 

El PDGE ignora deliberada y maliciosamente que, desde los primeros momentos de la pandemia, CPDS se dirigió al Gobierno ofreciéndole su apoyo y colaboración, pidiendo un encuentro, como hacen los gobiernos de otros países que cuentan con la oposición, y enviando al ejecutivo un paquete de 19 medidas para ayudar a luchar contra la crisis del coronavirus. Tanta aportación, que ignoró el Gobierno, no fue realizada ni siquiera por el propio PDGE.

 

El PDGE hace, al margen de los intereses generales de la República de Guinea Ecuatorial, una defensa partidista del ministro de Sanidad a pesar de la gestión opaca realizada por este de la crisis del coronavirus. ¿Por qué no se dice al pueblo la cantidad de dinero puesto por el Gobierno a disposición del Comité Técnico para su trabajo y cómo se gasta dicho dinero? ¿Por qué habla el Gobierno de supuestos enfermos curados de coronavirus en el país sin aclarar en qué estado se encontraban y con qué fármacos han sido curados? ¿Por qué el ministro de Sanidad se limita a leer las cifras de nuevos infectados y no admite preguntas de los periodistas, como se hace otros países, para que se sepa toda la verdad? ¿Por qué no ha dicho el ministro en qué comunidad se produjeron los últimos 28 casos positivos comunitarios? Finalmente: ¿Cuándo va a empezar el Gobierno a ayudar a las familias que, por el confinamiento, ya no pueden realizar las actividades que les permitían la supervivencia diaria, así como a las capas sociales más desfavorecidas? ¿Están los hospitales del país preparados para afrontar posibles casos masivos de enfermos de coronavirus? ¿Disponen nuestros sanitarios de equipos de protección adecuados para enfrentarse a esta pandemia? [No se olvide que Guinea Ecuatorial es un país de menos de un millón de habitantes y que hasta hace poco era el de mayor renta per cápita de todo el continente africano].

 

Todas estas preguntas, sin respuesta, así como la falta de transparencia que rodea la gestión de esta crisis sanitaria, hacen que se dude seriamente de la capacidad de este Gobierno para ayudar al pueblo de Guinea Ecuatorial en estos momentos tan duros y difíciles.

 

Malabo, 21 de abril de 2020

LA SECRETARÍA DE COMUNICACIÓN