Un miliciano de Macías al frente del ministerio de Sanidad

17 abril 2020
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  No es ningún secreto que el régimen actual es la prolongación del régimen de Macías, no solo por sus prácticas, sino también por la presencia en la etapa actual de elementos que jugaron un papel, más o menos importante, en los primeros once años de independencia de Guinea Ecuatorial. Son muchos casos que servirían … Continuar leyendo «Un miliciano de Macías al frente del ministerio de Sanidad»

El ministro de Sanidad de Guinea Ecuatorial, Salomón Nguema Owono

 

No es ningún secreto que el régimen actual es la prolongación del régimen de Macías, no solo por sus prácticas, sino también por la presencia en la etapa actual de elementos que jugaron un papel, más o menos importante, en los primeros once años de independencia de Guinea Ecuatorial. Son muchos casos que servirían para libros enteros. Pero hoy queremos ocuparnos de un hombre que está tristemente de actualidad, no solo por ser la cara más visible en la lucha contra la pandemia del coronavirus en su calidad de ministro de Sanidad, sino por su acción inquisitoria contra una enfermera que criticó, en privado, el estado del hospital de Sampaka, y cuya grabación fue difundida sin su consentimiento. Se trata de Salomón Nguema Owono, el eterno ministro de Sanidad de Guinea Ecuatorial.

 

Natural de Añisok, Nguema Owono hizo sus estudios de Bachillerato en el instituto Carlos Lwanga de Bata en los años 70. Durante aquella época, compaginó su formación con su militancia activa en el Partido Único Nacional de los Trabajadores (PUNT), destacando en los grupos juveniles que hacían la “condena”: se trataba de recitar, de memoria, una serie de consignas revolucionarias de exaltación al régimen de Macías y condena al gobierno e instituciones de España. Siendo, al mismo tiempo, elemento muy activo de la Milicia Popular Revolucionaria, fue enviado a la academia militar de Ekuku, donde fue formado por instructores cubanos.

 

Todos estos méritos le valieron la obtención de una beca para estudiar la carrera de Medicina en la Unión Soviética en 1977. Estando ahí, jamás perdió el contacto con su país y fue casi el único estudiante que, en aquellos durísimos momentos de dictadura, se atrevía a venir a Guinea a pasar sus vacaciones. Así fue cómo, en el verano de 1979, le sorprende en Malabo el golpe de Estado del 3 de Agosto encabezado por el entonces Teniente Coronel Obiang Nguema Mbasogo. Aunque el señor Nguema Owono regresó a la Unión Soviética para continuar sus estudios, aquellas vacaciones de 1979 le habían servido para reubicarse en el nuevo régimen y colaborar desde Moscú como elemento de la Seguridad de Obiang.

 

Nguema Owono regresa definitivamente a Guinea Ecuatorial cuando declina la década de 1980 y trabaja como médico al tiempo que dedica parte de su tiempo a los servicios de la Seguridad Presidencial. En 1991, se aprueba, mediante referéndum, la reforma de la Ley Fundamental que reconoce el pluralismo político y da paso a la formación, a principios de 1992, de un Gobierno de Transición presidido por Silvestre Siale Bileká. Nguema Owono es nombrado viceministro de Sanidad e inicia una imparable carrera política. En 1996 es nombrado ministro secretario general de la Presidencia del Gobierno, para vigilar de cerca al entonces primer ministro, Ángel Serafín Seriché Dougan Malabo. Después ocupa la cartera de Sanidad, por primera vez como ministro titular.

 

Durante la campaña electoral para las legislativas de 1999, Salomón Nguema Owono recorre el distrito de Añisok persiguiendo al equipo de campaña de CPDS, encabezado por Andrés Esono Ondo como oriundo del distrito. Nguema Owono no celebra mitines, sino que va detrás de la caravana de CPDS en su coche, con luces intermitentes. En el consejo de poblado de Nkut, esgrimiendo un fusil de asalto Kalashnilov con su cargador, disuelve un mitin de CPDS ante el miedo de los asistentes, que huyen en desbandada. Tras dichas elecciones, es compensado con el puesto de Presidente del Parlamento. Son los momentos en que se filtra el rumor de que el General Obiang ha elegido a su hijo Nguema Obiang como su sucesor. En una entrevista a TVGE, muy comentada en la época, Nguema Owono declara que él, mientras sea Presidente del Poder Legislativo, no permitirá ninguna actuación que viole la Constitución. Obiang aprovecha las elecciones de 2004 para sacarlo del Parlamento y devolverle al ministerio de Sanidad, cargo que ha ocupado, de forma alternativa, en numerosas ocasiones, siendo el hombre que más tiempo ha llevado en dicho departamento en los casi 52 años de la historia de Guinea Ecuatorial como país independiente.

 

Uno de los hechos por los que más se recuerda al doctor Salomón es su participación, junto con los médicos Job Obiang, José Eneme y el difundo doctor Paco, en la famosa autopsia realizada al cuerpo de Pedro Motú Mamiaga tras su asesinato en Black Beach el 23 de agosto de 1993. El objetivo de la autopsia era certificar que Pedro Motú se había suicidado.

 

También suya fue la persecución que sufrió en 2012 el doctor Wenceslao Mansogo Alogo, vicesecretario general de CPDS y propietario de la clínica Espoir Litoral, al que acusó de haber matado a una paciente por supuesta imprudencia temeraria. El doctor Mansogo fue condenado en un vergonzoso juicio en Bata y pasó un año en prisión; su abogado, el doctor Ponciano Mbomio Nvó, por defenderle, fue suspendido para ejercer la abogacía durante varios años.

 

Después de ser el ministro que más tiempo ha estado al frente del departamento de Sanidad, no sería exagerado afirmar que Salomón Nguema Owono es el máximo responsable del estado actual de la sanidad en Guinea Ecuatorial, para bien o para mal. Una sanidad que ha sobrevivido gracias a la cooperación internacional a pesar de los ingentes recursos de que ha dispuesto el país. La crisis del coronavirus ha venido a dejar al descubierto las miserias de un sistema sanitario deplorable, con hospitales sin equipamiento mínimamente adecuado, ni medicamentos para atender a los pacientes.

 

El ministerio de Sanidad se limita a hacer suyas las realizaciones de organizaciones internacionales. Ahora que se habla mucho del laboratorio de Baney, el Gobierno se ha colgado las medallas ocultando la información de que dicho laboratorio es financiado íntegramente por empresas y organizaciones no gubernamentales de Estados Unidos. Lo mismo que el moderno hospital de Sampaka, el mejor equipado de Guinea Ecuatorial, construido por España con fondos de la condonación de la deuda guineana con ese país, y donado a la población ecuatoguineana. El hospital de Sampaka se entregó al gobierno de Guinea Ecuatorial hace más de dos años, pero el ministerio de Sanidad, dirigido por Salomón Nguema Owono, ha sido incapaz de ponerlo a funcionar. El oxígeno almacenado ahí fue donado también por empresas americanas, pero no se utiliza. De hecho, el único enfermo por coronavirus entubado en estos momentos, no está ingresado en Sampaka, sino en La Paz. ¿Por qué? Nguema Owono sabrá.

 

Algunos senadores han pedido que el ministro de Sanidad y el primer ministro del Gobierno acudan al Parlamento a dar cuenta de su gestión de la crisis, pero eso no ha sido posible porque la presidenta del Senado se opone a la iniciativa, pues Guinea Ecuatorial es un país en el que todo se oculta y todo se politiza. La gestión de la crisis está siendo desastrosa, y los casos positivos no hacen más que aumentar en el país y, particularmente, en una isla como la de Bioko, fácilmente controlable.

 

En lo que sí es experto el “doctor” Salomón, es en los servicios de vigilancia y control de los ciudadanos. Para desviar la atención de su desastrosa gestión, persigue a una enfermera, Nuria Obono Ndong Andeme, a la que ha enviado a prisión por hacer una crítica sobre el estado del hospital de Sampaka, dando muestras de que en Guinea Ecuatorial el poder legislativo no está al servicio de los ciudadanos, sino del poder.

El verdadero talante de Nguema Owono se ha visto en su interrogatorio a la enfermera, durante el cual demuestra que no es una persona sensata; es ignorante al negar su condición de político, actúa como un policía malo y es un ingrato al poner a parir a los españoles que han donado el moderno hospital de Sampaka al pueblo de Guinea Ecuatorial. Durante ese interrogatorio, Nguema Owono se jacta de su eficacia como policía: “En cinco minutos hemos descubierto que la mujer del audio es Nuria Obono Ndong Andeme”, pero en cerca de quince años al frente del ministerio de Sanidad, no ha sido capaz de mejorar la situación sanitaria de los ecuatoguineanos.