La cortina de humo del PDGE

4 abril 2020
Autor:

Con el título LA FALTA DE SENTIDO DE ESTADO DE CPDS, de un artículo publicado en el día de hoy, el Partido Democrático de Guinea Ecuatorial (PDGE), ha respondido al comunicado de Convergencia para la Democracia Social de Guinea Ecuatorial (CPDS), de fecha 2 de abril de 2020, en el cual este partido exige al … Continuar leyendo «La cortina de humo del PDGE»

Con el título LA FALTA DE SENTIDO DE ESTADO DE CPDS, de un artículo publicado en el día de hoy, el Partido Democrático de Guinea Ecuatorial (PDGE), ha respondido al comunicado de Convergencia para la Democracia Social de Guinea Ecuatorial (CPDS), de fecha 2 de abril de 2020, en el cual este partido exige al Gobierno de Guinea Ecuatorial que asista a la población más necesitada a raíz de la actual crisis del coronavirus.

 

Según el PDGE, “por el momento, nulas han sido las aportaciones económicas, materiales o solidarias del partido Convergencia Para la Democracia Social, cuya única actuación en esta situación de confinamiento universal es la de lanzar panfletos alarmistas y, para colmo, falsos”. Y asegura que “mientras que la población ecuatoguineana ha asumido con total responsabilidad y prudencia estas medidas, el partido opositor ‘Coalición Para la Democracia Social’ (CPDS), vuelve a dar muestras de absoluta imprudencia, oportunismo político y falta de escrúpulos, con sus declaraciones alarmistas y totalmente falsas”.

 

Conviene empezar diciendo que una de las lecciones que ha dado esta pandemia, es la necesidad de la unidad entre el Gobierno, los partidos políticos y toda la sociedad en conjunto para hacer un frente común al virus. La llegada a nuestros hogares de televisiones de todo el mundo nos ha permitido ver cómo otros gobiernos han actuado con unidad, transparencia y responsabilidad.

 

Por eso CPDS esperó que el Gobierno convocase a los partidos políticos para informarles y compartir con ellos las medidas adoptadas y pedir su opinión y aportación, no solo por esa necesidad de unidad, sino también porque el Pacto Nacional y sus documentos de Evaluación, establecen la obligación del Gobierno de convocar a los partidos políticos legalizados ante cualquier tipo de emergencia que se produzca en el país. Sin embargo, el Gobierno de Guinea Ecuatorial, haciendo caso omiso a esos documentos y al sentido común, ha ignorado olímpicamente a los partidos políticos, a los que reconoce solo cuando les pide firmar documentos de apoyo al régimen.

 

A pesar de esta clamorosa deslealtad del Gobierno del PDGE, fue CPDS el primer partido político que dio la cara durante esta crisis, y lo hizo con sentido de Estado. El día 21 de marzo, el Secretario General, Andrés Esono Ondo, lanzó una grabación en audio en la que, además de pedir a los ciudadanos ecuatoguineanos seguir las recomendaciones del Ministerio de Sanidad y Bienestar Social de Guinea Ecuatorial, sensibilizaba a la población sobre la existencia real del coronavirus y recomendaba las medidas universales para impedir la propagación de la pandemia en Guinea Ecuatorial. Hasta entonces, ni el PDGE, ni el Presidente Fundador de ese partido, se habían pronunciado.

 

El 26 de marzo, CPDS envió al Primer Ministro del Gobierno unas 19 propuestas para hacer frente a la referida crisis, entre ellas medidas de acompañamiento para proteger a las familias más necesitadas de los nefastos efectos de la crisis. Ante la falta de respuesta gubernamental a dichas medidas, y consciente de la difícil situación que atraviesan ya numerosos hogares de Guinea Ecuatorial, CPDS se pronunció el día 2 de abril para exigir acciones urgentes y contundentes para ayudar a la población. Esto sí que es responsabilidad, lealtad al Gobierno y patriotismo.

 

Frente a estas acciones de CPDS, es de mala fe que el PDGE diga que “mientras en otras naciones la sociedad entera cierra filas y se une en contra de esta pandemia, en Guinea Ecuatorial partidos como CPDS no solo no aportan nada útil, sino que nos insultan al conjunto de la sociedad que luchamos unidos. La bajeza política y moral forma parte de otro virus, el de la necedad humana. Y esta enfermedad está totalmente extendida entre los responsables del CPDS”.

 

Si, para el PDGE, esas acciones de CPDS, señaladas arriba, no aportan nada útil a la lucha contra el coronavirus, se entiende fácilmente la bajeza moral y política de un partido que, tras gobernar más de cuarenta años, no tiene sensibilidad social, iniciativa ni la humildad de reconocer lo que hacen otros. Y exigir que CPDS juegue el papel que no le corresponde es una prueba más de que el PDGE no tiene ni idea de lo que es un partido político en una sociedad pretendidamente plural.

 

Y ello se debe a que el partido de la antorcha encendida, piensa y actúa como los partidos-Estado de las dictaduras totalitarias, donde predomina el pensamiento único, y las opiniones divergentes son condenadas al ostracismo. Por eso toda opinión de CPDS le provoca alergia al PDGE, un partido que confunde el papel de un partido político con el del Gobierno. Según el artículo 9.1 de la Ley Fundamental de Guinea Ecuatorial, “los partidos políticos son organizaciones políticas integradas por personas que libremente se asocian para participar en la orientación política del Estado. Constituyen la expresión del pluralismo político  y de la democracias; concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular, como instrumentos fundamentales de la participación política”. Por su parte, el Gobierno es el administrador y gestor de los recursos del Estado con los cuales trabaja en la búsqueda del mayor bienestar posible para sus ciudadanos.

 

Puestas así las cosas, cuando el PDGE exige aportaciones económicas y materiales a CPDS para la lucha contra el coronavirus, ¿con qué fondos lo va a hacer, aparte de sus ideas y propuestas al Gobierno? ¿Cuánto ha aportado el propio PDGE como partido en poder, teniendo en cuenta que, contrariamente a la ley, todos los trabajadores de Guinea Ecuatorial están obligados a cotizar con sus salarios a favor de este partido? El PDGE tiene motivos suficientes para, en estos momentos difíciles, apoyar económicamente a esos trabajadores guineanos a los que lleva explotando desde 1986. Por imperativo moral y político, lo tiene que hacer.

 

Convergencia para la Democracia Social (y no ‘Coalición para la Democracia Social’, como ha puesto el PDGE), insiste en que mientras otros países ponen ya en práctica medidas de acompañamiento para paliar los efectos de la crisis económica derivada de la emergencia del coronavirus, en Guinea Ecuatorial no se sabe exactamente qué va a hacer el Gobierno ni cuándo lo va a hacer. Cada día aparecen decretos presidenciales nuevos, la mayoría de ellos abstractos, repetitivos y ambiguos, y como si su sola publicación sirviera para resolver los problemas, en un país en el que las leyes suelen quedar en papel mojado.

 

De esa nota del PDGE contra CPDS, se desprende que el partido gubernamental no vive los problemas de su pueblo. Por eso ignora que no hay mantequilla en Malabo en los últimos días, y que escasea el tomate y parte de los productos que se importan de Camerún. Tampoco tienen sus dirigentes ojos para ver a las mujeres con niños a la entrada de los bancos SGBGE y CCEI Bank y el supermercado Martínez Hermanos, en Malabo, pidiendo limosna a los clientes.

 

Su falta de sensibilidad se demuestra también porque Gobierno haya puesto la irrisoria cifra de 5.000 millones para el fondo nacional de lucha contra el virus, en un país donde se han gastado BILLONES de francos CFA en la construcción de hoteles, aeropuertos inservibles, salas de conferencias cubiertas de telarañas, centros comerciales y edificios ministeriales subutilizados. Y para colmo, el Gobierno pide a una población empobrecida que ponga dinero para luchar contra la crisis, y los dignatarios del PDGE, que se aprovecharon del país amasando fortunas con sus empresas, no han podido aportar ni siquiera 150 millones, pues los 147 millones leídos por televisión engloban contribuciones de bancos y sus trabajadores y algunos dirigentes del PDGE, esos mismos que suelen repartir “víveres” a la población para pedir su voto.

 

En lugar de atacar a CPDS como cortina de humo para tapar la realidad, lo que debe hacer el PDGE es aconsejar a su Gobierno para que, de una vez por todas, se ponga a trabajar, distribuyendo guantes y mascarillas a la población, repartiendo ya alimentos a los necesitados, pagando los salarios de maestros del sector privado, aplazando el pago de las facturas de luz de las familias sin recursos, apoyando a trabajadores del sector del transporte y de los bares que se han visto obligados al cierre. Somos un país rico y pequeño de tan solo un millón de habitantes, y no como, por ejemplo, Ruanda, que tiene 12 millones, ni Camerún (22), y Nigeria (200). Ya sobran acciones teatrales como las apariciones diarias del Primer Ministro o la sorprendente convocatoria de puestos de funcionarios cuando el país está en situación de emergencia, y decretos de cuyo contenido no se entera nadie. El hambre, aunque no la tienen ellos, no espera ni entiende de discursos demagógicos.