El régimen de Malabo y un sector de la oposición intentan boicotear un diálogo con mediación internacional

16 marzo 2020
Autor:

La comunidad internacional, encabezada por líderes africanos, ha tomado la iniciativa de animar a los políticos ecuatoguineanos (al Presidente Obiang, Gobierno, partidos políticos y sociedad civil) a llegar a una mesa de diálogo con el fin de que, de una vez por todas, haya democracia y reconciliación nacional en Guinea Ecuatorial. Fruto de esa iniciativa, … Continuar leyendo «El régimen de Malabo y un sector de la oposición intentan boicotear un diálogo con mediación internacional»

La comunidad internacional, encabezada por líderes africanos, ha tomado la iniciativa de animar a los políticos ecuatoguineanos (al Presidente Obiang, Gobierno, partidos políticos y sociedad civil) a llegar a una mesa de diálogo con el fin de que, de una vez por todas, haya democracia y reconciliación nacional en Guinea Ecuatorial. Fruto de esa iniciativa, del 23 al 24 del pasado mes de noviembre, se celebró una reunión en la ciudad española de Toledo, a la cual asistieron ocho grupos políticos: cuatro del interior (CPDS, PSGE, PCSD y UCD), y cuatro del exilio (Partido del Progreso –PP–, Unión Popular facción Faustino Ondo Ebang –UP–, Acción Popular en España –APGE– y el Movimiento para la Autodeterminación de la Isla de Bioko –MAIB– facción Weja Chicampo). Todos ellos fueron representados por sus respectivos líderes, a excepción del Partido del Progreso, que estuvo representado por Armengol Engonga.

 

En esa reunión, conocida de antemano y consentida por el propio Jefe del Estado, no se habló de la Corte Penal Internacional, ni se acordó, como condición indispensable, que Obiang dejase el poder antes de cualquier diálogo, como erróneamente ha publicado Diario Rombe en un artículo titulado “SE LE ENTREGA AL CLAN DE OBIANG LA POSIBILIDAD DE NO SER JUZGADO EN LA CORTE PENAL INTERNACIONAL SI RESPETA EL TRATO”, donde se afirma que “los líderes ecuatoguineanos coincidieron en la necesidad de negociar con Teodoro Obiang una transición ya sin él en el poder, ni nadie de su formación política…” Esta es una afirmación falsa y carente de sentido. Falsa porque no se acordó tal cosa, y carente de sentido porque, ¿cómo se puede negociar la transición con una persona que ya no está en el poder? Teniendo en cuenta que todos los ministros y demás personalidades con peso político del país, al margen de la oposición, son militantes del PDGE, ¿qué transición se va a negociar sin ninguno de ellos?

 

Se acordó, sin embargo, que los facilitadores del encuentro extenderían sus reuniones al Gobierno de Guinea Ecuatorial, al Partido Democrático de Guinea Ecuatorial (PDGE), a otros grupos políticos y a la sociedad civil. Se pidió discreción absoluta sobre la reunión de Toledo y todo lo tratado en ella, como es normal en el inicio de cualquier proceso de diálogo con mediación internacional. También se acordó que cada grupo enviase a los facilitadores sus propuestas de temas objeto de diálogo. Un acuerdo básico adoptado fue la condena al uso de la violencia para acceder al poder.

Una vez informado el Gobierno de Guinea Ecuatorial de la reunión de Toledo, y a pesar de que el Jefe del Estado ya había invitado a los facilitadores a viajar a Malabo para continuar con los encuentros, Obiang se reunió con los partidos políticos el 20 de febrero para que los asistentes a la reunión de Toledo informasen a los demás sobre lo tratado. Unos días después, el Partido Democrático de Guinea Ecuatorial firmó, con sus aliados de siempre, un manifiesto de condena contra la reunión de Toledo y rechazando toda intervención externa en la política nacional con la falsa excusa de que “en Guinea Ecuatorial ya hay democracia, paz, desarrollo y participación de todos en la política del país”. Además de los líderes de los partidos de la Coalición del PDGE, también firmó Avelino Mocache Mehenga, líder de UCD. Por el contrario, no firmaron ni el Secretario General de CPDS, Andrés Esono Ondo, ni el Coordinador General del PCSD-Baboro, Buenaventura Mozui m’Asumu. CPDS no denunció públicamente la firma de ese manifiesto porque creemos que esos procesos necesitan discreción y mucho tacto. El propio Gobierno de Guinea Ecuatorial tampoco lo ha publicado.

 

A todos los que afirman, en escritos o mediantes audios, y con insultos personales hacia mí, que yo también firmé el manifiesto, les exijo que presenten ese documento con mi firma. Si no lo hacen, me reservo el derecho de emprender las oportunas acciones judiciales. En Guinea Ecuatorial existe la impunidad, pero en España, no.

 

A partir de ese momento, se han desatado, en un sector de la oposición guineana en el exilio, la histeria y el instinto autodestructivo. Unos, porque se autodenominan “la verdadera oposición” y, por tanto, creen que no se debe hacer nada en el proceso democrático de Guinea Ecuatorial si no son ellos los protagonistas; otros, porque, al no tener nada que perder o porque son defensores encubiertos de la dictadura, están dispuestos a hacer todo lo posible por evitar cualquier cambio político que nos lleve a una verdadera democracia en Guinea Ecuatorial, en la que se mediría el peso político de cada partido y la altura moral e intelectual de cada líder.

 

Un grupo pseudopolítico, sin escrúpulos ni principios morales ni políticos, acaba de desplegar una vergonzosa e infantil campaña contra CPDS y su Secretario General, al que acusa de haber firmado el manifiesto con el PDGE y los grupos que le apoyan para impedir el diálogo nacional con mediación internacional. Para ello, no ha escatimado esfuerzos en usar las redes sociales, grabaciones de Android y las llamadas “audistas” para intentar hacer creíble lo imposible, es decir, hacer creer a la población que CPDS ha firmado un documento con el régimen para bloquear el diálogo.

 

Tan desesperado está ese pseudogrupo procedente del gubernamental PDGE, que ha desempolvado un documento del mes de febrero de 2014, falsificando la fecha y poniendo la del 10/03/2020, como hacen las organizaciones mafiosas. Se trata del documento firmado por todos los partidos políticos de Guinea Ecuatorial, incluido CPDS, en respuesta a un escrito enviado por la CORED a Obiang en el que, entre otras cosas, esa supuesta coalición se presentaba como la única oposición con la que el régimen debía dialogar y que, de lo contrario, recurrirían a la fuerza para echar a Obiang del poder. Eso sucedía un mes después de su presentación en Paris el 30 de enero de 2014, cuando Salomóm Abeso declaró a la prensa francesa que “en Guinea Ecuatorial no hay oposición”. Tan solo pocos meses después, el grupo se rompió en tres pedazos y, seis años más tarde, la CORED no ha cumplido su amenaza de echar a Obiang del poder por todos los medios, como había prometido. Por el contrario, se ha limitado a manipular a la opinión pública utilizando a las audistas, publicando noticias falsas, denunciando falsos intentos de asesinato de su líder y peleando con toda la oposición, a la que quería representar. Ni siquiera han sido sus líderes capaces de desmentir las acusaciones, hechas desde la oposición en el exilio, de que la CORED roba a la gente y traiciona por dinero a otros guineanos de la oposición.

 

Hay otros partidos que, con el único objetivo de buscar el protagonismo, aunque eso significase tirar por la borda las esperanzas del pueblo guineano en una transición política pacífica y consensuada, han ido más lejos al divulgar lo tratado en Toledo, tergiversando lo acordado y hasta cometiendo la irresponsabilidad de publicar las fotos de aquella reunión, fotos que deberían ser reservadas. ¿Cómo nos van a considerar ahora nuestros interlocutores internacionales?

 

Así es la oposición guineana, tanto interna como externa. Ni siquiera damos la talla cuando otros acuden a socorrernos. Ya sabíamos qué partidos internos apoyan al régimen, y ahora sabemos cuáles del exilio torpedean cualquier iniciativa de diálogo que no suponga cumplir con los objetivos y expectativas personales de sus líderes.

Algunos partidos de la oposición en el exilio, por las razones que desconozco, prefieren acabar antes con CPDS que con Obiang y su PDGE; quieren que desaparezca el único partido que, en estos momentos y desde siempre, está haciendo frente al régimen en el interior del país y que podría ser un aliado en la lucha por la libertad de nuestro pueblo. En lugar de ello, prefieren aquello del “mal de todos, consuelo de tontos”. Así han actuado contra todos los líderes que han dirigido CPDS, desde Amancio-Gabriel Nse Angüe hasta Andrés Esono Ondo, pasando por Plácido Micó.

 

Sin embargo, CPDS, con cualquier líder que tenga al frente del partido, seguirá haciendo lo que ha venido haciendo, con esfuerzo y sacrificio: buscar vías de solución política a la falta de democracia en Guinea Ecuatorial, y defender los derechos y libertades de los ciudadanos y ciudadanas guineanas, sin excepción alguna, en un entorno francamente hostil para la integridad física de los luchadores por la democracia. Nada ni nadie nos frenará, porque actuamos con principios y convicciones firmes y tenemos las manos limpias.

 

 

Escrito por Andrés Esono Ondo Okogo,

Secretario General de CPDS