NOTA DE PRENSA: CPDS responde a los ataques del PDGE contra el PSOE

21 agosto 2019
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Convergencia para la Democracia Social de Guinea Ecuatorial (CPDS), sale al paso de los ataques lanzados contra el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) por el Partido Democrático de Guinea Ecuatorial (PDGE), en una nota titulada “Respuesta al artículo firmado por dos políticos socialistas”, publicada ayer, 20 de agosto. Dicha respuesta se lanza a raíz del … Continuar leyendo «NOTA DE PRENSA: CPDS responde a los ataques del PDGE contra el PSOE»

Convergencia para la Democracia Social de Guinea Ecuatorial (CPDS), sale al paso de los ataques lanzados contra el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) por el Partido Democrático de Guinea Ecuatorial (PDGE), en una nota titulada “Respuesta al artículo firmado por dos políticos socialistas”, publicada ayer, 20 de agosto. Dicha respuesta se lanza a raíz del artículo titulado “Es el momento de mirar a Guinea Ecuatorial”, publicado por los españoles Héctor Gómez y Antonio Gutiérrez Limones, ambos parlamentarios socialistas. Sale al paso CPDS no para defender al PSOE, que tiene sus propios portavoces, sino para poner de manifiesto las falsedades, incoherencias y falta de rigor que caracterizan al partido en poder en Guinea Ecuatorial.

PRIMERO: El artículo del PDGE es un relato de hechos que no concuerdan, ni con las fechas, ni con la realidad. En efecto, el socialista Felipe González llegó al poder en 1982, y no en 1981, y el gobierno presidido por este hasta 1996 supuso el periodo más largo y fructífero de las relaciones de amistad y cooperación entre España y Guinea Ecuatorial. Solo a partir de 1994, la cooperación española se redujo a áreas sociales (educación y salud), debido a las violaciones de los derechos humanos en Guinea Ecuatorial y al retroceso del incipiente proceso de democratización iniciado en el país en 1991. El marcado carácter social de la cooperación española, impulsada por los socialistas, se ha materializado, entre otras muchas acciones, en la construcción del hospital de Sampaka, la construcción del INES Rey Malabo y del Centro de Formación Profesional y Ocupacional Doce de Octubre, en Malabo II.

 

SEGUNDO: Salvo el viaje relámpago de Calvo Sotelo en 1981, fue Felipe González el único presidente del Gobierno español en realizar una visita de Estado a Guinea Ecuatorial (1991). Durante su viaje, acordó con el presidente Obiang un diálogo entre el gobierno ecuatoguineano y los partidos políticos de la oposición, con el expresidente Adolfo Suárez como mediador. A su regreso a Madrid, González, con la anuencia de Obiang, se reunió en el palacio de la Moncloa con la oposición exiliada en España para informarles de lo acordado con el jefe del Estado ecuatoguineano durante su viaje. Cuando, en cumplimiento de lo acordado, Adolfo Suárez quiso viajar a Guinea a principios de 1992, el gobierno del PDGE ordenó el bloqueo de la pista del aeropuerto de Malabo con piedras y bidones para impedir el aterrizaje del avión en el que viajaba el expresidente Suárez. Así abortó el régimen de Malabo el primer intento de un diálogo serio y constructivo con las fuerzas políticas del país.

 

Por tanto, afirmar que “el único esfuerzo realizado por el PSOE en Guinea Ecuatorial ha sido precisamente el de crear estructuras para sabotear el diálogo político interno en nuestro país”, es faltar a la verdad.

 

TERCERO: Durante el gobierno de Felipe González, se creó, efectivamente, el programa de Radio Exterior de España para Guinea Ecuatorial, no para “realizar una campaña mediática continuada y destructiva contra nuestras instituciones” como señala la nota del PDGE, sino para dar voz no solo a una oposición guineana amordazada por el régimen, sino también al propio PDGE que la usó tanto como la oposición. Gracias a ese programa radiofónico, la oposición pudo denunciar los atropellos y sistemáticas violaciones de los derechos humanos en Guinea Ecuatorial, en unos momentos en los que no existía internet ni redes sociales.

 

CUARTO: En 2009, el gobierno español, presidido por el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, creó un programa de 400 becas para que 400 jóvenes guineanos de ambos sexos pudieran estudiar en las universidades de España. Es decir, Guinea Ecuatorial iba a contar con 400 titulados universitarios más, entre economistas, juristas, ingenieros, arquitectos, médicos, veterinarios, sociólogos, politólogos, trabajadores sociales, pedagogos, etc., necesarios para el desarrollo del país. Sin embargo, debido a la crisis financiera que afectó a España por aquellas fechas, en 2011 el gobierno español, ya presidido por Mariano Rajoy, pidió al de Guinea Ecuatorial aportar el 50% de la financiación de las becas para garantizar la continuidad de las mismas, a lo que se negó el gobierno del PDGE, pese a la boyante situación económica que atravesaba Guinea Ecuatorial en aquellos momentos, permitiéndose el régimen el lujo de construir centros educativos en otros países. Por esta negativa, se canceló el programa de becas, y cerca de cien jóvenes guineanos de los 180 que ya se encontraban en España estudiando con esas becas, tuvieron que regresar a Guinea Ecuatorial al carecer de recursos que les permitiesen terminar sus estudios en España.

 

Por estos hechos, los propios guineanos ya juzgarán tanto a los socialistas españoles como al gobierno del PDGE. Y con estas acciones realizadas por los gobiernos del PSOE en del pueblo de Guinea Ecuatorial, es infantil y de mala fe acusar a dicho partido de intentar “generar la desestabilización social de nuestro país, así como la violencia política y el sabotaje a la búsqueda de un consenso nacional mediante el diálogo político”, como dice la nota del PDGE.

 

QUINTO: Afirmar, como lo hace el PDGE, que “los socialistas deben preocuparse más por resolver los problemas de los que adolece actualmente la España democrática, generados por su clase política desde la transición”, es desconocer la historia reciente de España. Todos los políticos e historiadores acreditados coinciden en que los últimos cuarenta años desde la Transición, constituyen el periodo más largo de prosperidad y estabilidad de toda la historia de España. Afirmar lo contrario, como lo hace el PDGE, es faltar, una vez más, a la verdad, y supone mantener la misma opinión que la extrema derecha española y la de Jean Marie Le Pen, el político racista y xenófobo francés al que, hace dos años, el gobierno del PDGE invitó y recibió con todos los honores en Guinea Ecuatorial.

 

SEXTO: CPDS asume, sin ningún tipo de complejos, su ideología socialdemócrata, caracterizada por la lucha pacífica en defensa de los derechos y libertades de las personas, la justicia social y la solidaridad, hecho que marca las relaciones de fraternidad con el PSOE dese 1991. Por tanto, la solidaridad hacia CPDS, expresada por los socialistas españoles y que este partido agradece, es un deber moral, una necesidad y un aliento, no solo para CPDS, sino también para todos aquellos que luchan por la libertad del pueblo ecuatoguineano.

 

Malabo, 21 de agosto de 2019

LA SECRETARÍA DE COMUNICACIÓN DE CPDS