CPDS, 29 años haciendo Oposición en Guinea Ecuatorial

29 junio 2019
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LA VERDAD Nº83 En la malabeña calle 3 de Agosto nº 72, se encuentra la oficina central de Convergencia para la Democracia Social (CPDS), abierta desde la clandestinidad, allá en 1992, por unos jóvenes que habían fundado el partido, soñando con un país libre y democrático. La Sede Central de CPDS lleva abierta en los … Continuar leyendo «CPDS, 29 años haciendo Oposición en Guinea Ecuatorial»

LA VERDAD Nº83

En la malabeña calle 3 de Agosto nº 72, se encuentra la oficina central de Convergencia para la Democracia Social (CPDS), abierta desde la clandestinidad, allá en 1992, por unos jóvenes que habían fundado el partido, soñando con un país libre y democrático.

La Sede Central de CPDS lleva abierta en los últimos 27 años, gracias al valor de quienes se jugaron la vida y de quienes siguen jugándosela para mantener abierta dicha oficina central que fue, es y ha sido siempre “el refugio y consuelo político” de tantos perseguidos  por la dictadura y podríamos decir, la Sede Central de toda la oposición al régimen. Por aquí han pasado opositores de todos los signos, muchos de ellos ya en brazos de la dictadura, a pedir apoyo o a denunciar atropellos; por nuestra sede han pasado, y siguen pasando, ciudadanos anónimos que denuncian las injusticias de que han sido objeto, y por nuestra sede pasan, en fin, familiares de presos políticos, incluso de aquellos que, en su momento de apogeo en el régimen, cometieron atropellos contra este partido.

Esta Sede Central es un valor simbólico, que ilustra hasta qué punto la historia de CPDS y la lucha por la democratización de nuestro país están entrelazadas en los últimos 27 años. CPDS es un actor fundamental para entender la Guinea Ecuatorial de hoy en su larga lucha por la libertad y el respeto de los derechos humanos. No sólo por la fuerza y la tenacidad con que CPDS se ha mantenido en esta lucha, sino también por el protagonismo del partido en toda esa historia de lucha política. Y lo más importante: CPDS tiene la absoluta vocación y la fuerza necesaria para seguir siendo el partido motor y de vanguardia para un futuro mejor para nuestro pueblo. Porque si algo caracteriza a CPDS es su capacidad para resistir y crecer ante las adversidades.

Desde CPDS asumimos, con orgullo y humildad, ese papel crucial de estar al frente de la oposición en nuestro país. Pero también con un gran sentido de la responsabilidad, sabedores del papel que la historia política de nuestro país ha depositado en nuestras manos. Un  sentido  de  responsabilidad  que  nos ha acompañado en todo momento; Hemos dado la cara cuando hemos tenido que estar en algunas Instituciones del Estado (Parlamento, o Ayuntamientos), intentando mejorar desde allí los derechos y libertades de los guineanos, con una defensa inquebrantable de la legalidad y la protección de los derechos humanos cuando, por ser de la oposición, mujeres y hombres han sufrido atropellos de todo tipo. También hemos hecho propuestas políticas que conduzcan a un consenso nacional en el marco de un Diálogo Nacional inclusive que conduzca a un Estado libre y democrático.

Guinea Ecuatorial, en su extraordinaria diversidad territorial, cultural y lingüística (que es una gran riqueza y nunca motivo de confrontación), ha sido y será la razón de ser de un partido como el nuestro. Siempre presente allá por donde sufra la población y con fuerza significativa en todos los rincones de nuestra geografía, desde CPDS somos conscientes de lo que este hecho representa. Conscientes del papel central que nos corresponde ocupar, en un tiempo en el que la incertidumbre política, la crisis económica, el pesimismo y la desilusión se han adueñado de los guineanos, CPDS representa hoy una esperanza real de cambio por una Guinea Ecuatorial libre y democrática.

Por eso desde CPDS pedimos el apoyo de todos los guineanos y guineanas para que entre todos hagamos realidad el sueño de una Guinea Ecuatorial libre y democrática. Ya no es el momento de ser indiferentes, porque, en una dictadura, nadie está a salvo; es el momento de apostar claramente por nuestro futuro y el futuro de nuestros hijos. El país necesita ahora la contribución de cada uno de sus hijos. Es el momento de preguntarse: ¿cuál es mi aportación para sacar al país del atolladero en que se encuentra? O, simplemente, ¿soy un mero espectador ante la desgracia que padece mi pueblo?

Nunca abdicaremos de nuestra responsabilidad en la lucha por la democracia, que nace de convicciones profundas y la razón de ser de este partido. Estamos convencidos, y lo sabemos, de  que  no hay agente más corrosivo que imposibilita el desarrollo y el bienestar de los pueblos que una dictadura. Y la de Guinea Ecuatorial es la más longeva: 40 años, tanto que hay ministros guineanos que no han conocido otro Presidente ya que nacieron después del 3 de agosto de 1979. Que no sea solo una dictadura longeva sino cruel, lo demuestra el hecho de que el régimen haya hecho ingentes esfuerzos para provocar la injusta detención, en el extranjero, de un opositor legal por el mero hecho de que su partido no quiera a la línea política del partido en poder, que es, precisamente, la que combatimos con los instrumentos de la ley y el derecho.

No se puede disociar la historia de Guinea Ecuatorial y la de CPDS en estos últimos 27 años. Hemos sido actores y protagonistas de primerísima línea  en la lucha política de nuestro país desde los inicios del proceso de democratización, dando la cara, sin escondernos, refugiarnos ni exiliarnos a ninguna parte, compartiendo con los guineanos penas y sacrificios, pero también alegrías y, sobre todo, la esperanza de que algún día, más pronto que tarde, el sueño se hará realidad: una  Guinea Ecuatorial libre y democrática.

Fuimos, somos y seremos las siglas de la Concordia, el Diálogo Político y la Reconciliación Nacional para construir una Guinea Ecuatorial libre, justa y democrática, sin exclusiones ni discriminaciones de ningún tipo, contando con todos como hijos de un mismo pueblo, preocupándonos de los verdaderos problemas que tienen los guineanos, construyendo una paz  basada en la justicia social y en las libertades de todas y todos los guineanos. Éste es el país por el que lucha CPDS. Y esta lucha ha sido, es y siempre será pacífica.

Por tanto, acusar a CPDS de tentativas de golpes de estado y otras acusaciones rocambolescas (como la compra de un enfermo de ébola) siempre serán falsas y vergonzosas, y evidenciarán, cada vez más, la naturaleza maligna y perversa del régimen.