¿Qué más quieres, Baldomero?

26 junio 2019
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LA VERDAD Nº83 En un artículo del diario deportivo español “As”, de hace unos años, dedicado al entrenador José Mourinho, el periodista Alfredo Relaño recordaba un anuncio publicitario de los años 60 del siglo XX, en el cual a un joven caprichoso se le preguntaba: “Eres joven, guapo y rico. Sin embargo, no estás contento. … Continuar leyendo «¿Qué más quieres, Baldomero?»

LA VERDAD Nº83

En un artículo del diario deportivo español “As”, de hace unos años, dedicado al entrenador José Mourinho, el periodista Alfredo Relaño recordaba un anuncio publicitario de los años 60 del siglo XX, en el cual a un joven caprichoso se le preguntaba: “Eres joven, guapo y rico. Sin embargo, no estás contento. ¿Qué más quieres, Baldomero?” Y Baldomero respondía: “Quiero una afeitadora eléctrica”.

En Guinea Ecuatorial vivimos, en carne propia, la anécdota de la historia ficticia del caprichoso Baldomero, quien, a pesar de tenerlo todo en la vida, no era feliz. El Presidente Obiang y su PDGE lo tienen todo, porque todo en Guinea Ecuatorial les pertenece de hecho, y no de derecho. Obiang y sus familiares directos, así como los más destacados miembros del PDGE y todos los ministros, tienen todo el dinero del país, que manejan a su antojo; disponen de los terrenos y las tierras que quieren; mandan a sus hijos a formarse fuera del país y, cuando regresan, encuentran los puestos de trabajo esperándoles; los empleos son para el PDGE para que los más fieles no conozcan el paro ni la pobreza que sufre cerca del 85% de la población guineana; son dueños de empresas constructoras que ganaron la lotería del fracasado Horizonte 2020; hasta los taxistas deben jurar fidelidad y lealtad al PDGE y su Gobierno si quieren hacer su trabajo; el PDGE tiene  todos los escaños de las dos Cámaras del Parlamento (no nos dejemos engañar: los escaños distribuidos a sus acólitos pertenecen al PDGE ya que sus ocupantes siempre apoyan las decisiones del Gobierno), y cobra un impuesto revolucionario a todos los funcionarios y trabajadores de Guinea Ecuatorial, sean militantes suyos o no; a CPDS le expulsaron de las instituciones tras las elecciones fraudulentas del 12 de noviembre de 2017, tal como ya lo había prometido el propio Obiang durante un discurso en la ciudad de Mikomeseng en junio de 2015, mientras que el solitario escaño atribuido a CI está vacante al haber sido enviado a prisión su titular; tienen a su entero servicio a las Fuerzas Armadas y de la Seguridad del Estado, a los jueces y tribunales de justicia; Radiotelevisión Guinea Ecuatorial y Asonga trabajan para ellos día y noche y la oposición no tiene ni un solo segundo si no es para ser denigrada, y un interminable etcétera.

Y no contento con todo esto, el Gobierno y su PDGE no duermen y siguen hostigando y persiguiendo a quienes no piensan como ellos. Y no contentos tampoco con perseguirlos dentro del país, también han cruzado  las  fronteras  para  que,  en  el extranjero,  tampoco puedan los opositores respirar ni tomar agua, como acaba de ocurrirle al Secretario General de CPDS, Andrés Esono, hecho prisionero en Chad a raíz de una falsa y vergonzosa acusación del Gobierno del PDGE. Andrés Esono, líder de un partido, CPDS, del que el régimen dice que “no tiene militancia”, un hombre que en Malabo utiliza el taxi para circular por la ciudad ya que no tiene ni bicicleta y solo va de su casa a su trabajo de profesor y a la oficina de su partido… Este hombre le quita el sueño a todo un Gobierno, tanto que, en cuatro años, le han implicado en tres montajes (compra de un enfermo de ébola en 2015, compra de armas en Bélgica en 2017 y compra de armas, municiones y mercenarios en Chad en 2019), solo para acabar con él.

La pregunta hecha a Baldomero hace más de 50 años, habría que hacérsela ahora al General Obiang: “Eres rico, poderoso, polígamo, con tantas condecoraciones, que en tus nutridas vitrinas ya no queda espacio para más medallas y premios, y eres el presidente más querido de África, según la financiada Afrique Média. Y, sin embargo, no eres feliz. Entonces, ¿qué más quieres, Teodoro?”

Seguramente, Obiang respondería: “Quiero en la cárcel o bajo tierra a todos aquellos que discrepan conmigo, empezando por Andrés Esono”.