El silencio de la otra oposición

7 marzo 2019
Autor:

Tal como viene informando Convergencia para la Democracia Social (CPDS), el día 25 del recién pasado mes de febrero, a las 06 horas, fue detenido en su domicilio Joaquín Eló Ayeto, militante de este partido y muy conocido por su activismo social en pro de los derechos de los más desfavorecidos. La detención, practicada sin … Continuar leyendo “El silencio de la otra oposición”

Tal como viene informando Convergencia para la Democracia Social (CPDS), el día 25 del recién pasado mes de febrero, a las 06 horas, fue detenido en su domicilio Joaquín Eló Ayeto, militante de este partido y muy conocido por su activismo social en pro de los derechos de los más desfavorecidos. La detención, practicada sin mandato judicial a cargo de siete elementos de la Seguridad Nacional, estaba dirigida por el director adjunto de la Seguridad Presidencial, Braulio Bakale Ondo, el temible Awowo, autor de numerosos secuestros de opositores guineanos en el extranjero.

 

Tras su detención, a Eló se le comunica que está requerido por la policía ya que, según le dicen, “tiene una información valiosa sobre algo que se está tramando contra el presidente Obiang”. Los mismos agentes le aseguran que habría comentado, el algún lugar, que “Obiang no regresará de la gira que está haciendo por el país”. Eló niega estas afirmaciones y pasa la primera noche sin ser torturado, pero con la advertencia de que, si no confiesa los hechos, será torturado “y, probablemente, muerto”, en boca del propio Awowo.

 

La noche del segundo día de detención, Joaquín Eló es llevado a la sala de interrogatorios y, esta vez, se le pregunta qué relaciones tiene CPDS con FDR y su Coordinador, Guillermo Nguema Ela, cuántas veces entra este opositor en la sede de CPDS, con quiénes se suele reunirse y de qué suelen hablar. Aquella noche, Joaquín Eló, que ya permanecía esposado durante el día, es atado y colgado, recibe brutales golpes en la espalda y en el trasero, pero no confiesa los hechos. Tras cumplir 96 horas en detención arbitraria, el mismo día en que el abogado de CPDS presenta el recurso de Habeas Corpus, Eló es conducido ante el Juez Óscar Bechekú Eñeso quien, cumpliendo instrucciones de la policía, decreta prisión preventiva contra el detenido, sin disponer de ningún indicio probatorio de las acusaciones vertidas contra Joaquín.

 

Una vez en Black Beach, y pese a que el auto del juez decretaba prisión comunicada, el activista es nuevamente torturado e internado en una celda incomunicada, donde permanece hasta hoy.

 

Según el Auto de prisión preventiva, conocido días después de su decreto, Joaquín Eló es acusado de intento de asesinato del General Obiang. Es probable que es haya elaborado un montaje para eliminar físicamente a Joaquín Eló por su activismo social y por su oposición al régimen y, quizás, se esté intentando algo más que matar a Joaquín, conociendo al régimen que nos gobierna.

 

Todo esto ya se sabe puesto que CPDS ha mantenido informada de los hechos a la opinión pública nacional e internacional.

 

Como político, Joaquín Eló es militante de CPDS, ha pertenecido a la Comisión Ejecutiva Nacional de este partido, ha participado en sus dos últimos Congresos, y ha sido candidato a Diputado en las fraudulentas elecciones legislativas celebradas en 2013 y 2017. Como activista social, Eló Ayeto, en representación de la plataforma cívica SOMOS MÁS, ha estado presente allí donde se han cometido injusticias contra la población más vulnerable, destacando los casos del asesinato de un taxista en Malabo en 2017 a manos de un agente de la Seguridad Nacional; en el desalojo de las mujeres vendedoras de ropa usada del mercado central de Malabo; en el derribo de viviendas humildes en el barrio de Coinpex; en el apoyo a las familias de los ocho niños fallecidos en el incendio de Campo Yaounde en 2015; en el acto de homenaje a la señora maltratada por el comisario de policía de Rebola; en los actos de homenaje y recuerdo a Nelson Mandela, y en un largo etcétera de actividades en favor de los derechos humanos y de las capas sociales más desfavorecidas.

 

Al parecer, este curriculum, plagado de activismo político y social, le está pasando factura a Joaquín Eló.

 

Su detención, maltrato y encarcelamiento han recibido la condena y repulsa de organismos de defensa de los derechos humanos, como Amnistía internacional; de los amigos e integrantes de SOMOS MÁS en el exilio, y de partidos políticos españoles, como es el caso del PSOE. Nos consta que algunos gobiernos de la Unión europea se han interesado también por el caso.

 

Resulta, sin embargo, sorprendente el silencio de la oposición en el extranjero que, ni en privado, ni en público, ha condenado la detención, ni se ha solidarizado con CPDS o con el propio Joaquín Eló. Hay que recordar que una de las señas de identidad de CPDS es la solidaridad con los demás partidos de la oposición cuando estos tienen problemas. Es sabido que CPDS se ha solidarizado, incluso, con conocidos torturadores cuando estos han caído en manos de su propia dictadura y sometidos a vejaciones. Porque, si hay que defender los derechos humanos, hay que defender a todo el mundo cuando sufre atropellos.

 

Los casos más recientes de solidaridad de CPDS con otros partidos y grupos, han sido, entre otros, los siguientes:

 

  1. Por la detención de Celestino Okenve Ndoho en el aeropuerto de Malabo cuando intentaba viajar a España, y su posterior maltrato en la comisaría central de Malabo;
  2. Por la detención, en 2017, del presidente y vicepresidente de la ONG CEID, Enrique Asumu Nsegue y Alfredo Okenve Ndoho, respectivamente;
  3. Por la muerte de Santiago Ebe, militante de CI, a manos de la policía en enero de 2018, siendo CPDS el primer partido que denunció y condenó el hecho;
  4. Por la ilegal disolución del partido CI el mismo año y en defensa de los encarcelados de este partido a raíz del amañado proceso judicial de Mongomo tras las elecciones fraudulentas de noviembre de 2017;
  5. Por el ataque sufrido por Salomón Abeso y su hijo en Londres en 2018, y
  6. Por la agresión contra Alfredo Okenve Ndoho, a manos de elementos armados de la policía.

 

Todos estos hechos, y otros más, han recibido la repulsa de CPDS. Por eso no podemos entender que, diez días después de la detención ilegal de Joaquín Eló, y tras las torturas sufridas y las graves acusaciones que pesan sobre él, los compañeros de lucha, incluida la ONG CEID cuyo dirigente acaba de ser galardonado con un premio europeo de Derechos Humanos, no hayan dicho ni “esta boca es mía”.

 

Estamos sin palabras para expresar nuestro estupor por esta actitud, y solo nos queda lanzar las siguientes preguntas al aire:

 

¿Está luchando la oposición por el interés de todos los guineanos, por el protagonismo personal de sus dirigentes, o por intereses particulares y de grupos concretos? ¿Considera la otra oposición que Joaquín Eló Ayeto es culpable del gravísimo delito del que se le acusa y, por tanto, merecedor del trato inhumano que el régimen le está dispensando? Si no pueden solidarizarse con CPDS por razones partidistas, por ser Joaquín militante de este partido, ¿por qué no hacerlo como activista social y ser humano que es? ¿Es este silencio compatible con el clamor y discursos de la oposición en defensa de la democracia y del respeto de los derechos humanos?

 

LA SECRETARÍA DE COMUNICACIÓN DE CPDS