La Educación en el régimen de Obiang

29 noviembre 2018
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LA VERDAD/REDACCIÓN En otras partes del mundo, la Educación es tarea fundamental para el desarrollo de los pueblos y países. El actual gobierno de Guinea Ecuatorial, sin embargo, no parece tener al sector educativo entre sus prioridades, como si su objetivo fuera gobernar un pueblo inculto. De ahí que se esté aniquilando el Sistema Educativo … Continuar leyendo “La Educación en el régimen de Obiang”

LA VERDAD/REDACCIÓN

En otras partes del mundo, la Educación es tarea fundamental para el desarrollo de los pueblos y países. El actual gobierno de Guinea Ecuatorial, sin embargo, no parece tener al sector educativo entre sus prioridades, como si su objetivo fuera gobernar un pueblo inculto. De ahí que se esté aniquilando el Sistema Educativo Nacional, empeorando progresivamente la calidad de educación.

El gobierno no ha tenido en cuenta el carácter dinámico del desarrollo sociocultural y económico del país para adaptar el Sistema Educativo Nacional a fin de satisfacer las demandas de recursos humanos cualificados que plantea el desarrollo global del país y los rápidos cambios tecnológicos y científicos de una sociedad moderna.

Desde el golpe del 3 de agosto de 1979 hasta el curso académico 1991-1992, con la presencia de la Cooperación Española en los centros educativos públicos de nuestro país, la educación había adquirido el carácter de un sistema Educativo propiamente dicho, con una formación sólida y rigurosa, un sistema de becas de formación superior en el extranjero, fundamentalmente en los países occidentales, las cuales se accedían por medio de un concurso público de becas, donde imperaban criterios estrictamente académicos y de competencia, no de parentesco. Los centros de enseñanza secundaria, entonces de Enseñanza Media, como Carlos Lwanga y Rey Malabo, destacaban por su prestigio. El mismo prestigio y rigor tenía el Magisterio como centro de formación del profesorado. Todos estos centros contaban con un cuadro de profesorado cualificado, Licenciados en diversas ramas de las ciencias tanto nacionales como extranjeros, pagados por el programa de la Cooperación Española.

En cuanto al programa de becas, para optar a las españolas bastaba con presentar la tarjeta de Madurez, mientras que para Francia, Estados Unidos y China, los concursantes tenían que superar la prueba de selección. Con este sistema se garantizaba la igualdad de oportunidades. Sólo optaban a ellas los que realmente se merecían dicha ayuda y no los hijos e hijas de los prohombres del régimen. Cabe resaltar que durante ese periodo se formaron la mayoría de los cuadros superiores que tiene el país. Los estudiantes guineanos accedían a las universidades occidentales con las mismas garantías académicas que los del lugar. El fracaso escolar era mínimo, la mayoría terminaban sus carreras en prestigiosas universidades españolas, francesas y estadounidenses.

Desde el curso escolar 1992-1993, la educación se descarrila en nuestro país, con la retirada de la Cooperación Española y la expulsión de muchos profesores nativos de los centros públicos. El gobierno no puede cubrir las vacancias que dejan los españoles. Hay una proliferación de centros privados; los únicos centros que mantienen el nivel de educación anterior son los centros de las confesiones religiosas. Los centros públicos pierden la calidad de enseñanza; aparecen los nombramientos políticos en la docencia, con profesores mediocres que no habían terminado su formación en el nivel secundario que imparten solo por pertenecer a una de las estructuras del PDGE. La enseñanza cae en manos de los privados y va perdiendo el carácter público, convirtiéndose en una actividad lucrativa, donde los centros privados persiguen los ingresos económicos descuidando muchos aspectos de la enseñanza.

En el año 2002, la Cooperación Española, en el marco del proyecto de formación de recursos humanos, a través del Ministerio de Educación y Ciencias español, puso en marcha la reforma del Currículo en los niveles de Educación Primaria y Educación Secundaria Básica; al mismo tiempo que la dirección General de Inspección Educativa del MEC ponía en marcha otro proyecto para la formación de los Inspectores Distritales de Educación, antes llamados Supervisores, del Sistema Educativo guineano, los cuales recibían formación de alta inspección en Madrid. Este proyecto tenía que concluir con la edición de libros de textos de los diferentes niveles, pero no se pudo elaborar el currículo de Bachillerato y se procedió a la elaboración de libros de textos desde Primaria hasta Bachillerato, como siempre fuera del currículo elaborado, sobre todo en la Educación Secundaria Básica y los de bachillerato, sin las enseñanzas mínimas, también fueron editados.

A pesar de los esfuerzos y empeño de la Cooperación Española en mejorar el Sistema Educativo guineano y las reformas legales del Gobierno en materia de educación, no se alcanzó el objetivo propuesto que no era sino la Educación de Calidad para estar a la altura del mundo moderno y dar respuestas a los cambios propios de la evolución de las sociedades. Varias son las razones, siendo la principal la falta de voluntad del régimen

actual de ofrecer una Educación de Calidad a los Guineanos, inspirada en el principio de que es fácil gobernar un pueblo inculto que formado. Los esfuerzos e ilusiones de D. Filiberto Ntútumu Nguema Nchama, quien actuó de Coordinador Nacional del proyecto durante los cursos escolares del 2002 al 2004, siendo entonces Vice Ministro de Educación, fueron desperdiciados y, por la razón que fuera, sería nombrado Secretario General del PDGE.

Desde el golpe del 3 de Agosto, el régimen del General Obiang se ha empeñado en destruir el Sistema Educativo Nacional, tomando decisiones que no conducen a la consecución de una Educación de Calidad, como:

A).- La no renovación del Plan Marco de Cooperación con España, por lo menos en materia de educación. Con esta medida desapareció el sistema de becas que ofrecía el gobierno español a estudiantes guineanos, gran estímulo para los alumnos de familias humildes para realizar sus sueños, cursar una carrera y tener un futuro mejor. Las becas españolas no eran de esas que se pedían por teléfono o mediante carta, como lo hizo la Secretaria de Estado de Inmigración, Aquilina Mangue Evuna, cuando envió un escrito a la Embajada de China pidiendo que fueran reservadas 13 becas para otros tantos sobrinos suyos.

B).- Los nombramientos políticos de docentes sin titulación adecuada y sin haber terminado su formación de base, es decir, sin haber cursado siquiera el nivel de ESBA. De estos docentes “cucarachas”, como ya los calificó D. Pascual Oko Ebobo, siendo ministro de Educación, poco se puede esperar. Está claro que uno no puede dar aquello que no tiene, desde luego que no pueden ofrecer Educación de Calidad.

C).- El grupo de Inspectores que recibieron la formación de Alta inspección fueron separados de este cuerpo se introdujo a otros sin previa formación. Estos, en lugar de ocuparse del cumplimiento cabal de la Ley General de Educación, se dedican al seguimiento de la militancia del personal docente al gubernamental PDGE, lejos de la calidad de enseñanza.

D).- La falta de nuevos centros escolares públicos para dar respuesta a la creciente demanda de puestos escolares. Llama la atención el hecho de que desde el golpe de 3 de agosto, el gobierno del General Obiang no haya inaugurado un centro educativo público construido por él; ninguno de los ministros que han ocupado la cartera de Educación ha cortado la cinta de inauguración de un centro escolar público de cualquier nivel. Un informe de un Inspector Distrital rendido al entonces Ministro de Educación, D. Lucas Nguema ESONO MBANG, revelaba que en aquél distrito escolar había 35 centros escolares que impartían la enseñanza secundaria y solo cuatro eran públicos; si a este informe se le añade, además, el hecho de que los centros públicos secundarios que hay en nuestro país hasta la fecha fueron construidos antes del 3 de agosto, desde la época colonial hasta los 11 años del régimen de Macías; los emblemáticos centros escolares Colegio Nacional Enrique Nvó y el Colegio Nacional África, sus obras de rehabilitación llevan paradas hace 10 años, es decir, cursos sin funcionar. Ante el estado de abandono de las dependencias del Ministerio de Educación y Ciencias, el alcalde de Niefang dio 30 días para romper la sede distrital del ministerio, la inspección Técnica distrital.

En las zonas rurales el panorama es todavía más desesperante. En algunos poblados, las empresas que explotan recursos maderables en las reservas de los pueblos construyeron escuelas como obras sociales; muchos de estos centros ni siquiera fueron inaugurados por falta de maestros, mientras la población estudiantil de dichas zonas tiene que desplazarse a más de 5 kilómetros para tomar las clases, con los riesgos de fenómenos naturales como las inundaciones, lluvias, tormentas, etc. Estos datos revelan la nula implicación del gobierno del PDGE en formar a sus ciudadanos, incumpliendo un principio recogido en la Ley Fundamental del país.

E).- La falta de formación permanente, incentivos y motivación a los docentes que corresponde a la calificación que el Art. 4.1 de la Ley General de Educación da a la Educación como servicio público esencial. Los nombramientos políticos a docentes sin estar en posesión de una titulación para desempeñar dicha actividad y sin procurar la formación de éstos; la no promoción de los docentes por méritos profesionales, los salarios míseros de los docentes que no les permiten llegar al día quince de cada mes pudiendo pagar su propio desayuno para tener actividad intelectual y desempeñar su trabajo con responsabilidad y dignidad; la docencia es una actividad dinámica sujeta a cambios propios de la evolución del proceso de enseñanza y aprendizaje, con cambios de metodologías, materiales didácticos, etc., y exige una formación permanente de los profesionales de la educación para que estén al día y no solo los conocimientos adquiridos a lo largo de su formación como docentes. Se incumple de esta manera los artículos 49 y 50 de la Ley General de Educación.

F).- La segunda modalidad de la Educación Secundaria, la Formación Profesional, brilla por su ausencia en el ámbito nacional a pesar de estar garantizada en la Ley General de Educación en su art. 22.1. En ella se reconocen dos ciclos de dos cursos cada uno: Formación Profesional de grado medio y Formación Profesional de grado superior. Como todas las cosas de este régimen, solo quedan en las buenas intenciones. El gobierno no ha construido un centro de formación Profesional donde se impartirá estos grados; los pocos que existen como públicos carecen de equipamiento y aparatos para las especialidades, los alumnos tienen que recurrir a los privados para tener una formación teórico-práctico de su especialidad.

G).- La creación de centros educativos en el ámbito nacional se hace sin tener en cuenta lo expuesto en el Art. 73 de la referida ley de educación. La educación se ha convertido en una actividad lucrativa y los centros privados aumentan exponencialmente cada curso escolar, persones físicas y confesiones religiosas crean centros por doquier, en muchos casos, con la única finalidad de ganar dinero. Hay centros escolares por iglesia y el Ministerio no se preocupa por la calidad de enseñanza que se imparte en ellos. La propagación de iglesias parece estar motivado por este fin, crear un centro educativo y ganar dinero. Es cierto que la Iglesia Católica también tiene centros escolares y han formado ACCEGE, las otras confesiones han pensado que también pueden competir en este campo pero sin

tener personal e infraestructuras que tienen los centros católicos. Muchos centros escolares son auténticos almacenes de alumnos sin tener en cuenta los artículos 75 y 76 de la invocada ley. Sin embargo, hay cuarteles militares modernos en cada distrito y nuevas academias militares modernas.

Con este artículo, no pretendemos limitar la creación de centros educativos, ya sea en número como en los fundadores; se trata de que la educación como derecho fundamental y servicio público esencial, no puede estar en manos de privados sin en control de la Administración pública. Cualquier persona u organización puede crear un centro educativo de acuerdo con lo que determina el Art. 71, es decir conforme a la ley. El gobierno jura cumplir la ley y hacerla cumplir, por tanto no puede relegar su responsabilidad a terceros porque estos no hicieron este juramento, por lo que ni Dios, ni el Pueblo de Guinea Ecuatorial, ni la historia les van a juzgar.

Ante la pérdida de la calidad educativa, los centros educativos incurren en contradicciones como las declaraciones de un directivo del INES Bioko Norte que, en su intervención, hablando de calidad educativa, dio los resultados de seis grupos de segundo de Bachillerato del curso académico 2017-2018 en dos convocatorias: 22 superaron todas las asignaturas en la convocatoria de junio y pudieron acceder a la prueba de Selectividad, frente a los 72 que han superado todas las materias del curso en septiembre, al mismo tiempo que pedía ampliar el cupo para la selectividad. Sin quitarles el mérito a los alumnos, cuesta entender que aprueben más estudiando solos que con la ayuda de los profesores.

H).- La obligatoriedad de los niveles preescolar y Primaria a la que hace referencia el Art. 3.2 de la Ley General de Educación, implica que estas enseñanzas deben ser gratuitas en todos los centros escolares del ámbito nacional, sean públicos o privados, correspondiendo al Gobierno asumir los gastos derivados de la actividad educativa para dichos niveles. En los centros privados las matrículas suben todos los años; en el presente curso rondan entre 92.000 y 100.000 FCFA, con muchas familias que no pueden afrontar los gastos de escolarización de sus hijos. La falta de puestos escolares es más evidente en los distritos y zonas rurales: el gobierno de Macías había construido centros de enseñanza secundaria en muchos distritos y las escuelas de los poblados tenían maestros. Cuanto menos, se esperaba mejorar estos centros y la creación de otros para absorber la demanda de puestos escolares; los cuarteles en todos los distritos han sido modernizados y ampliados, pero los hijos de los militares no tienen escuelas.

Todos los funcionarios civiles y militares con algún rango administrativo, tienen a sus hijos en los centros privados y ninguno de ellos pisa los centros públicos del país porque van en busca de la Calidad de Enseñanza que no ofrecen los centros públicos donde reinan el desorden, la indisciplina y el caos administrativo; donde un alumno aprueba sin haberse presentado a los exámenes; donde los docentes no se ocupan de la programación ni la cumplen; en caso de que la hubiera, están más pendientes de buscar la comida para mantener a su familia debido a la poca valoración que la Administración hace a los docentes, situación que ha sido denunciada varias veces ante el actual ministro. La escuela pública no es sinónimo de desprestigio y mala calidad educativa ni de masificación; la Ley General de Educación regula dicha actividad ya sea en los centros públicos como en los privados. Cabe recordar que los que tienen más de 30 años de edad, al menos empezaron sus estudios en la escuela pública no tienen nada que envidiar a los que lo hacen en la privada.

Y para el colmo de los males, el Sistema Educativo nacional ha empeorado más con el actual ministro de Educación, Jesús Engonga Ndong, que entró con mal pie como máximo responsable del ministerio, con una Orden ministerial discriminatoria, que impide la escolarización a las niñas en caso de embarazos, dejando en la impunidad a su pareja, medida que provocó muchos abortos realizados de forma rudimentaria y con resultado de muertes, pues las niñas tenían que recurrir a esta práctica para seguir estudiando. Después de esta orden ministerial le tocó el turno a los centros educativos privados, revocando las autorizaciones de funcionamiento que tenían dichos centros, con el único objetivo de cobrarles algunas tasas ficticias que terminaban en cuentas también ficticias.

Jesús Engonga Ndong es especialista en tomar represalias, cesando o enviando a destinos de castigo para hacer prevalecer su postura. Sabe ordenar encarcelamientos extrajudiciales a los docentes, como en el caso de Julián Abaga Nkogo, pero no se ocupa del cumplimiento de la ley en los centros educativos. Su ministerio funciona solo a base de iniciativas procedentes del exterior, como PRODEGE, ACCEGE y el proyecto PROFUTURO, que es una iniciativa del Papa Francisco para la educación en África, siendo financiado, en el caso de Guinea Ecuatorial, por la operadora española Telefónica, proyecto que solo se implementa, al menos este curso, en los centros de ACCEGE.

Hace nueve años, CPDS negoció con el entonces gobierno socialista un programa de becas para estudios universitarios en España. Tras cuatro años de duras conversaciones, el gobierno español creó una línea de 400 becas para la formación de 400 técnicos guineanos en diferentes materias, desde Derecho hasta Economía, pasando por las Ingenierías y las Ciencias. El gobierno del PDGE, ajeno al asunto, y acostumbrado a mercadear con las becas, puso objeciones porque quería que fuera ese partido el gestor de las mismas, como hacen ahora con las de China. Pero España consiguió imponer la justicia, exigiendo, como único requisito para obtener dichas becas, superar la prueba de Selectividad española. Tenían que salir de Guinea cien estudiantes cada año para entrar en las universidades de España. El primer año salieron, y al año siguiente también. Desgraciadamente, llegó la crisis a España y el Gobierno español pidió al de Guinea compartir los gastos de dichas becas, el 50% para cada uno. El Gobierno de Guinea Ecuatorial, que construye universidades en el extranjero para estudiantes de otros países, se negó a pagar la mitad de lo que costaban las becas de los estudiantes guineanos en España. Así fue cómo más de 100 estudiantes guineanos que ya estudiaban en España, tuvieron que regresar a Guinea, a continuar sus estudios en la UNGE, o a conducir taxis o carretillas por las calles de Malabo y Bata.

El régimen guineano, además de despreciar la educación de sus hijos, tiene otro problema, que no es tanto de si las leyes son buenas o no; en muchas ocasiones estas son calcadas de países occidentales o con la asistencia de técnicos y expertos de estos países, como la Ley General de Educación; el verdadero problema es la FALTA DE VOLUNTAD, LA MALA FE Y EL NACIONALISMO DE BOLSILLO de los gobernantes de nuestro país. Vamos a celebrar de las Bodas de Oro de la Independencia de nuestro país con la Educación por los suelos, en caída libre, sin garantizar el futuro del desarrollo de Guinea Ecuatorial. Siempre escucharemos, con este régimen dirigiendo los destinos de nuestro país, que no tenemos mano de obra cualificada para cubrir las demandas del mercado laboral.