Los derechos humanos en 50 años de Independencia

26 noviembre 2018
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LA VERDAD/REDACCIÓN/ El 12 de octubre de 1968, hace 50 años, Guinea Ecuatorial accede a la independencia. Francisco Macías Nguema es elegido primer presidente de la república. El país cuenta entonces unos 300.000 habitantes. Cinco meses después, el 5 de marzo de 1969, se produce, al parecer, un intento de golpe de estado que marcará … Continuar leyendo “Los derechos humanos en 50 años de Independencia”

LA VERDAD/REDACCIÓN/

El 12 de octubre de 1968, hace 50 años, Guinea Ecuatorial accede a la independencia. Francisco Macías Nguema es elegido primer presidente de la república. El país cuenta entonces unos 300.000 habitantes.

Cinco meses después, el 5 de marzo de 1969, se produce, al parecer, un intento de golpe de estado que marcará el comienzo de la brutal represión que; a partir de ese momento, caracterizará al régimen de Macías y determinará la eliminación de los principales líderes y miembros del MONALIGE y del MUNGE. Cuatro años más tarde, en 1972, Macías se proclama presidente vitalicio.

En junio de 1974, el régimen anuncia una nueva conspiración desde la cárcel pública de Bata, tras la cual se desencadenará otra oleada de asesinatos y ejecuciones. Los once años de su régimen estarán marcados por múltiples conspiraciones, reales o inventadas, que servirán de pretexto para mantener siempre vigente el clima de represión. Este despótico régimen destacará por las numerosas ejecuciones políticas y asesinatos masivos, y se exterminará al sector intelectual del país, a los oponentes políticos y se perseguirá sin tregua a la Iglesia Católica y al resto de confesiones religiosas, llegando a cerrar todas las iglesias del país y a suprimir todos los nombres de bautismo de los guineanos.

Macías establece un régimen de trabajos forzados para reemplazar a la mano de obra nigeriana expulsada del país, obligando, así, a todos los guineanos mayores de 15 años a trabajar en las plantaciones estatales de cacao y en las obras de apertura de carreteras y construcción de puentes, en condiciones de esclavitud y sin salario.

El número de muertos bajo la dictadura de Macías fue elevado y, a día de hoy, difícil de evaluar.

Las continuas y graves violaciones de los derechos humanos cometidas por ese régimen provocaron el exilio masivo hacia los países vecinos (Gabón, Camerún y Nigeria) y Europa (España y Francia) estimando en un 15% de la población total del país el número de guineanos que huyó al exilio.

La economía superó los límites de la bancarrota. La producción de cacao descendió de 42.000 toneladas en 1968 a 9.000 en 1976. La de café bajará a unas mil toneladas frente a las 6.400 de 1966. La superficie cultivada descenderá en un 60% y sólo se cultivará el 20% de las fincas. Los alimentos y las prendas vestimentarias llegaron a escasear cruelmente. Los últimos años fueron marcados por la presencia de la cooperación china, soviética y cubana en el país.

El régimen de Macías fue condenado por Naciones Unidas, la Organización de la Unidad Africana, la Comisión Europea, Amnistía Internacional y el Consejo Mundial de Iglesias, entre otros.

El domingo 5 de agosto de 1979, la edición impresa del periódico El País resumirá el régimen de Macías con este título: Once años de dictadura han arruinado a Guinea Ecuatorial.

El régimen de Obiang

El día 3 de agosto de 1979, Teodoro Obiang Nguema encabeza un golpe de estado contra Francisco Macías Nguema, su tío. Lo apresa y ejecuta el 29 de septiembre del mismo año.

Desde 1979, Naciones Unidas coloca a Guinea Ecuatorial entre los países en los que había que seguir de cerca

la evolución de los derechos humanos. Para este seguimiento, la Comisión de Derechos Humanos de la ONU designará sucesivamente a Relatores Especiales País, expertos en derechos humanos: Fernando Voglio Jimenez (1979-1993); Alejandro Artucio Rodriguez 1993- 1999) y Gustavo Gallón Giraldo (1999-2002).

El 19/04/2002, el régimen guineano conseguía que la Comisión de Derechos Humanos votase el proyecto de Resolución L.20 por el que se suprimía la figura del Relator País en el seguimiento de la situación de los derechos humanos en la República de Guinea Ecuatorial.

No obstante esta supresión, un seguimiento siguió haciéndose mediante las visitas al país de Relatores Temáticos. De esta manera:

El Sr. Ambeyi Ligabo, Relator Especial sobre el derecho a la libertad de opinión y de expresión, visitó Guinea Ecuatorial del 2 al 7 de diciembre 2002 (E/ CN.4/2003/67/Add.2).

El Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria integrado por la Sra. Manuela Carmena Castrillo y la Sra. Soledad Villagra de Biedermann y el Secretario del Grupo de Trabajo, el Sr. Miguel de la Lama, visitó Guinea Ecuatorial del 8 al 13 de julio de 2008, respondiendo a una invitación del Gobierno de este país (A/ HRC/7/4/Add.3).

El Señor Manfred Nowak, Relator Especial sobre la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, realizó una visita a Guinea Ecuatorial del 9 al 18 de noviembre de 2008 (A/HRC/10/44/Add.1).

Mediante el trabajo y los informes de estos expertos de la ONU, además del intenso trabajo de las organizaciones internacionales de Derechos Humanos, particularmente Amnistía Internacional, Human Right Watch y, más tarde, EG Justice, año tras año, el mundo se informaba de la preocupante situación de violación de los derechos humanos en Guinea Ecuatorial. Los informes de todos ellos fueron unánimes: la violación de los derechos humanos era flagrante y sistemática en la República de Guinea Ecuatorial.

El último Relator País de la Comisión de Derechos Humanos, Don Gustavo Gallón Giraldo, dirá en su informe E/CN.4/2002/40: “El pueblo de Guinea Ecuatorial sigue sufriendo impunemente los graves atropellos del régimen que lo gobierna. No se puede hablar de Estado de derecho en Guinea Ecuatorial al estar todos los poderes concentrados en una sola persona que decide por todas las demás y sin ningún tipo de miedo hacia la comunidad internacional: el Señor Obiang”.

Entretanto, por su excesiva politización, la ONU suprimió la Comisión de Derechos Humanos para crear el Consejo de Derechos Humanos. De conformidad con la resolución 5/1 de este Consejo del 18 junio de 2007, se estableció el Grupo de Trabajo sobre el Examen Periódico Universal (EPU) como nuevo mecanismo, cooperativo con el Consejo, de mejoramiento de la situación de los derechos humanos en el terreno, basado en información objetiva y fidedigna sobre el cumplimiento por cada Estado de sus obligaciones y compromisos en materia de derechos humanos de una forma que garantice la universalidad del examen y la igualdad de trato respecto de todos los Estados.

Cada país pasa el examen cada 5 años. Desde la creación del EPU, Guinea Ecuatorial ha pasado dos sesiones: 9/12/2009 y 5/05/2014.

En 2009, un total de 115 recomendaciones fueron hechas al Estado de Guinea Ecuatorial, de las cuales aceptó que cumpliría 86; prometió ir a estudiar 28 para dar una respuesta más tarde, y se negó a cumplir una, que le fue formulada por los Estados Unidos de América y que decía: “Permitir que los partidos políticos y los medios informativos desarrollen sus actividades libremente; velar por el examen imparcial de las irregularidades electorales y las correspondientes denuncias presentadas a raíz de las elecciones del 29 de noviembre; y establecer un órgano independiente y representativo encargado de revisar el marco electoral del país y velar por la legitimidad del proceso democrático.” Tampoco las llamadas Mesas de Diálogo Nacional, o las peticiones de la Oposición, han conseguido que el régimen de Obiang acepte una Administración Electoral Independiente.

En 2014, un total de 191 recomendaciones fueron hechas al Estado de Guinea Ecuatorial, de las cuales aceptó que cumpliría 102; prometió ir a estudiar 83 para dar una respuesta más tarde, y se negó a cumplir 6, todas ellas relacionadas con la ratificación del Estatuto de Roma que dio nacimiento a la Corte Penal Internacional.

A día de hoy, es más que dudoso que el país sea capaz de proporcionar al Consejo de Naciones Unidas la correspondiente información objetiva y fidedigna de la realidad que viven los guineanos sobre el terreno. Como asimismo queda claro que el país no hizo caso alguno de las recomendaciones que prometió cumplir en las dos rondas del EPU.

La situación actual

Actualmente, a pesar de todos estos procedimientos y mecanismos internacionales de mejoramiento de la situación de los derechos humanos en el país, a pesar de todos los compromisos contraídos y de todos los pactos firmados, a pesar de la acción tenaz y la presión de las organizaciones de defensa y protección de los derechos humanos, 50 años después de la accesión a la independencia, 39 años después de la toma del poder por el Señor Obiang Nguema, se puede afirmar con total seguridad que la situación de los derechos humanos en Guinea Ecuatorial sigue siendo igual de catastrófica.

Tras elecciones legislativas y municipales de noviembre de 2017, que supusieron un golpe de estado electoral, centenares de militantes de la oposición fueron detenidos, muriendo dos de ellos bajo custodia policial. En un macrojuicio celebrado en Mongomo para procesar a 146 personas, 40 de ellas fueron condenadas a diversas penas de reclusión. Todos eran militantes del partido Ciudadanos por la Innovación, hoy ilegalizado.

El 24 de diciembre del mismo año, se produjo un supuesto intento de golpe de estado, cuya información no ha sido claramente dada a la opinión pública; decenas de los supuestos autores siguen en la cárcel siguen sin juicio, falleciendo alguno a manos de la policía.

Antes de la VI Mesa de Diálogo, que terminó sin acuerdos concretos, el Presidente Obiang decretó un amnistía total para liberar a los presos políticos y permitir el regreso de los exiliados políticos. A día de hoy, dicha amnistía no se ha aplicado, lo que demuestra, una vez más, el desprecio que siente Obiang por las leyes y las instituciones.

El régimen del Presidente Obiang sigue matando, secuestrando, privando de libertad por motivos ideológicos, torturando, maltratando a los ciudadanos, impidiendo la organización de elecciones libres, mintiendo a la comunidad internacional, en absoluta impunidad y sin ningún tipo de miedo hacia la comunidad internacional, como lo puntualizára el Relator Especial Gustavo Gallón.

Cincuenta años después, el pueblo de Guinea Ecuatorial, que eligió democráticamente en las urnas a su primer Presidente en 1968, no tiene hoy ninguna posibilidad de cambiar pacíficamente a sus gobernantes.