Tres de Agosto de 1979: Memorias de un combatiente del Frente

22 noviembre 2018
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LA VERDAD/REDACCIÓN/ Cuando los guineo-ecuatorianos celebran el 50º Aniversario de la independencia nacional, es oportuno también hacer una somera memoria de algunos hechos acaecidos durante los acontecimientos que marcaron el día 3 de agosto de 1979, porque es bueno recordar a los que dieron su vida y otros que con su esfuerzo contribuyeron al éxito … Continuar leyendo “Tres de Agosto de 1979: Memorias de un combatiente del Frente”

LA VERDAD/REDACCIÓN/

Cuando los guineo-ecuatorianos celebran el 50º Aniversario de la independencia nacional, es oportuno también hacer una somera memoria de algunos hechos acaecidos durante los acontecimientos que marcaron el día 3 de agosto de 1979, porque es bueno recordar a los que dieron su vida y otros que con su esfuerzo contribuyeron al éxito de las operaciones, la mayor parte de ellos, por no decir todos legados al olvido en la actual Guinea de “alegre memoria”.

Hacía ya más de cinco años que el presidente Macías se había instalado en su poblado natal de Nzangayong y el país vivía en un caos total. Muchos de los jóvenes que habían regresado al país después de cursar estudios en academias militares y escuelas universitarias en el exterior tenían deseos y planes de deshacerse del régimen, pero se encontraban impotentes ante la falta de medios materiales para consumar sus intenciones. Pero el azar quiso que hubiera un punto de encuentro en la persona de Felix Mbá Nchama, quien era responsable de la principal armería de Bata en aquellas fechas y a quien se había se había acercado también el entonces Teniente Coronel y Vice-Ministro de Defensa para requerir adhesión a su plan de derrocamiento del presidente Macías. Es así que Bata se constituyó en el epicentro real de las operaciones del 3 de agosto.

En Bata se constituyó un Estado Mayor del que formaban parte principalmente Florencio Mayé Elá, Félix Mbá Nchama, Gregorio Michá Elá, Marcos Mbá Ondo, Obama Abia, Luciano Edjang Mbó, Policarpo Monsuy Mbá, Obama Eyang, entre otros y se incorporó al mismo Bonifacio Nguema Esono, tras escaparse de Nzang’ayong. Se ocupó el palacio presidencial, se aseguró la adhesión de todos los cuarteles militares y se estableció una barrera de seguridad en Bindung, donde se instalaron Felipe Ovono Meñana, Obama Eyang, Carmelo Owono Ndong Andeme (CONA), Elá Edjodjomo, un tal Nico, Epkwa Mbá Sima y Ndong Miken, con instrucciones de no dejar pasar a nadie. En Bata hubo pocas bajas y se produjeron por el comportamiento de dos o tres oficiales que guardaron lealtad al Presidente Macías, quienes habían retomado el palacio presidencial obligando a los insurgentes realizar un ataque al mismo. Recuerdo que uno de ellos era el rubio Mebaá, y el otro era Ochaga Mekina. Mientras dos murieron, Ochaga Mekina fue fusilado por unos de los nuestros que lo dejaron tirado creyéndolo muerto. El hombre se escapó de noche huyendo a Camerún.

Donde sí hubo una verdadera carnicería fue en Bindung. Las primeras víctimas fueron el sobrino de Macías y sus acompañantes, el llamado Nguema Bituga, quien bajaba a Bata con su conductor y ayudante militar el día 2 de agosto, con el encargo de poner orden en Bata tras ser nombrado ministro del Interior. La matanza que se produjo después y que estuvo a punto de llevar a traste toda la operación, se produjo por una confusión que hizo posible el enfrentamiento de gente del mismo bando insurgente. Resulta que un oficial de policía, de nombre Ondo Bibang, no estaba de acuerdo con el plan de derrocamiento de Macías y así lo manifestó a los que formaban parte del Estado Mayor, anunciándoles que se trasladaba a Nzangayong para dar cuenta al interesado, pero fue abatido en la barrera de seguridad de Bindung; cuando sale Policarpo Monsuy me Mbá al frente de un grupo bastante nutrido de militares para darle alcance y detenerlo, llega a la barrera de Bindung y cuando pregunta “si ha pasado el señor Ondo Bibang” por allí, los de la barrera consideraron que el grupo llevaba las mis-mas intenciones que Ondo Bibang y así se produjo la masacre de la barrera de Bindung. En esos enfrentamientos cayó malherido el brigada Hipólito Micha Eworo, quien sería ejecutado más tarde por el comandante Adolfo Maye Meñina, sobrino de Macías. Más tarde me contarían que otra de las víctimas había sido el joven guitarrista del grupo “Okukut Obiang Mba”, llamado Jaime, enrolado en la milicia cuando el régimen obligó a los artistas convertirse en militares.

Hubo muchos muertos y muchos heridos en la barrera de Bindung y todos los supervivientes abandonaron el lugar escapándose por los bosques. Esta situación hizo posible que uno de los vehículos blindados con los que bajó Macías para retomar Bata traspasara la barrera de Bindung sin resistencia alguna y llegó incluso hasta el kilómetro 10 antes de Bata, pero lo que encontraron en Bindung les hizo dudar, replegarse e instalarse en Niefang, donde organizaron una defensa. Las pocas bajas que se produjeron en Niefang se debieron a que el presidente Macías engañó a las tropas que le acompañaban que iban a luchar contra una invasión camerunesa, pero la mayor parte desertaron cuando cono-ció la verdad. Una de las víctimas fue el cabo primero Fernando Nvara Engonga, abatido tras ser alcanzada la tanqueta en la iba como tirador. La tanqueta estaba al mando del alférez Pedro Obama Angono.

En Niefang, nuestras tropas detienen al teniente Jesús Ndong Obiang, guardaespaldas de Macías, y a Santiago Nsobeya Efuman, protocolo del dictador, convertido en militar improvisado para defender a su jefe.

Desde Niefang nuestra columna avanzó hasta Mongomo sin encontrar resistencia alguna. Mongomo había sido días antes controlado por un grupo de jóvenes, en su mayor parte civiles, quienes detuvieron al jefe militar de la plaza y al grupo de militares chinos que habían estado adiestrando a los militares en Nzangayong en el manejo del armamento que se había comprado recientemente. Macías sale de Mongomo, seguramente con la intención de tratar de llegar a Camerún a través de Ebibeyin, donde otro de sus sobrinos, Ángel Mba Ndong Mezeme, alias “Muan Tina” (pequeño Teniente), tras mantener la ciudad bajo control, fue abatido por un grupo de ex militares que había tomado el cuartel de la ciudad en su ausencia. Pero Macías, acompañado de su sobrino el comandante Bienvenido Micha Nsue, se encontró con el obstáculo de un árbol cortado en medio de la carretera. Desde el poblado de Nnoo’nkieñ, recibió el apoyo del jefe militar de Mongomo que lo trasladó hasta el poblado de Bile’osí donde fue localizado por una señora que alertó a la gente del poblado que lo detuvo.

Tras derrocar a Macías y detenerlo, hubo en Bata un grupo de combatientes, entre oficiales, suboficiales y cadetes que no apoyaban la idea de poner al frente del Consejo Militar Supremo a Teodoro Obiang Nguema, porque había que estudiar primero el asunto de los militares y civiles que habían tomado parte en las operaciones en la región continental. Ese grupo discrepaba de que se pusiera a Obiang al frente de la Jefatura del Estado sin que hubiera estado en Bata. Ellos tenían la tesis de que al ser un golpe de estado, la jefatura del Estado debía ser ocupada por una persona que había ex-puesto su vida en peligro en los combates en la Región Continental y valoraba el esfuerzo que habían derrochado los compañeros y algunos ciudadanos civiles.

Para consensuar todos estos asuntos, se acordó invitar a Obiang Nguema a Bata para tomar parte en la reunión, pero él no aceptó asistir a la convocaría que se proponía celebrar en el Estado Mayor, ubicado en el cuartel denominado 3 agosto. Ante su negativa, se decidió el traslado del contingente a Malabo para reunirse con Obiang. Aún recuerdo con todo pesar a un viejo alférez, que se opuso categóricamente a dicho traslado porque temía lo peor.

Y, en efecto, al llegar al puerto de Malabo, todos los combatientes fueron desarmados una vez que cada uno de ellos ponía el pie en tierra. Posteriormente, muchos fueron confinados en sus poblados y no volvieron a ser incorporados al Ejército.

Honor a todos los que desde el primer arriesgaron su vida: Pelagio Nvé Nguema, Ondo Ondo Mbui, Angel Zang Elá, Vicente Nguema Obama, Bernabé Ntutumu, Melchor Ndong Mbá, Bandi, Ndong Nfá, Ndong Nguema, Ayomo Nseng, Mundo, José Abeso Nsue y aquellos que acudieron como refuerzo a los insurgentes: Oyó Riquessa, Marcelo Mbo, Pedro Motú Mamiaga, Obama Owono Nchama, Juan Sisinio y a todos los que no se ha mencionado.

Y de justicia es también recordar a los jóvenes cadetes que habían llegado de las academias militares de la Unión Soviética unas semanas antes y se encontraron en medio de los acontecimientos del 3 de agosto. Entraron en combate sin pensárselo dos veces.