Francisco Macías Nguema, el primer dictador

10 noviembre 2018
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LV/REDACCIÓN/WIKIPEDIA Francisco Mesié me Nguema Biyogo nació el 1 de enero de 1924, en Nzangayong Esangui, distrito de Mongomo. Se educó en una escuela católica obteniendo estudios primarios. Después trabajó como criado para unos colonos españoles, siendo calificado como servicial y obediente. En 1938, tras aprobar el examen de servicio civil, entró a trabajar a … Continuar leyendo «Francisco Macías Nguema, el primer dictador»

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Francisco Mesié me Nguema Biyogo nació el 1 de enero de 1924, en Nzangayong Esangui, distrito de Mongomo. Se educó en una escuela católica obteniendo estudios primarios. Después trabajó como criado para unos colonos españoles, siendo calificado como servicial y obediente.

En 1938, tras aprobar el examen de servicio civil, entró a trabajar a la Administración colonial, y obtuvo el diploma de auxiliar administrativo, estatus con el que contaban aquellos funcionarios no diplomados de la Escuela Superior Indígena, donde Macías no había logrado entrar

En 1944 entró a trabajar en el Servicio Forestal de Bata y, un año después, fue destinado al Departamento de Obras Públicas de Rio Benito (hoy Mbini).

También se hizo propietario de una finca para el cultivo de café y, en 1947, dejó la administración colonial para dedicarse a sus labores como productor autónomo, acumulando cierta fortuna, lo que, en 1950, le permitió alcanzar el status de emancipado. En 1951 ingresó nuevamente en la administración colonial, para trabajar como funcionario de la Delegación Gubernativa del distrito de Mongomo, realizando tareas de traductor para el administrador colonial distrital. En este puesto fue acusado por los nativos de estar al servicio de los blancos, lo cual le hizo ganarse enemistades. Sin embargo, se ha apuntado a que la actitud de lealtad de Macías durante su adolescencia y juventud hacia los colonos se debió a una maniobra fríamente calculada para lograr objetivos políticos futuros.

Para entonces, con el fin de afianzar sus relaciones con los blancos y parecerse a un europeo, españolizó su nombre Mesié para convertirlo en Macías.

En 1960, concedido el estatuto de provincia a los Territorios Españoles del Golfo de Guinea, fue nombrado alcalde de Mongomo por las autoridades coloniales españolas, desempeñando el cargo hasta 1964. Se cree que tomó parte en la fundación de la Idea Popular de Guinea Ecuatorial (IPGE), partido que abandonó en 1963 por diferencias ideológicas o, quizás, por encontrarse exiliados la mayoría de sus líderes. Jamás se exilió, diciendo que prefería luchar por la independencia desde el interior del sistema.

Aprobado el Estatuto de Autonomía para Guinea Ecuatorial en 1963, el Gobierno español organiza unas elecciones para una terna de la que saldría el Presidente del Consejo de Gobierno. Votan todos los alcaldes y concejales del país y gana Macías, seguido, respectivamente, de Bonifacio Ondo Edu y Abilio Balboa Atkins. Sin embargo, el Gobierno de España elige Presidente a Ondo Edu, Vicepresidente a Macías y Alcalde de Santa Isabel a Balboa Atkins. Macías es, al mismo tiempo, Consejero de Obras Públicas y Diputado a la Asamblea Legislativa.

Por aquel entonces, Macías ya se ha transformado ideológicamente, de simpatizante de los colonos a nacionalista. Durante esa época, en la que Atanasio Ndong Miyono se encuentra aún en el exilio, Macías se afilia al MONALIGE, partido en cuyo seno creará una bicefalia.

La Conferencia Constitucional y el Secretariado Conjunto. Los nacionalistas necesitan mantener una postura común durante esa Conferencia en la que, entre otras cosas, se elaborará la Constitución para el futuro Estado soberano. Es entonces cuando los partidos MUNGE, IPGE y MONALIGE forman el Secretariado Conjunto. La astucia de Macías le permite granjearse la confianza de los representantes de esta plataforma, utilizando a sus miembros para crear divisiones en el seno de sus respectivos partidos.

No estando en la lista de los invitados al no representar a ninguna formación política, Macías participó en la Conferencia Constitucional de Madrid de 1967-1968, esgrimiendo una carta firmada por dirigentes disidentes del MONALIGE, la cual le acredita como representante de ese partido, con lo que el MONALIGE tiene, en dicho foro, una representación oficial, en la persona de su Secretario General, Atanasio Ndong Miyono, y otra ilegal, ostentada por Macías. La postura de este es, marcadamente, nacionalista y anticolonialista.

Durante la Conferencia Constitucional, Macías conoce al abogado Antonio García-Trevijano, un acaudalado jurista opositor al dictador Franco, a quien no podía combatir por el carácter autoritario de su régimen. Guinea se presentó, ante García-Trevijano, como una oportunidad de golpear a Franco en África. Ese abogado financiaría la campaña presidencial de Macías y elaboraría su programa electoral.

En la Conferencia, Macías se opuso a la Constitución tildándola de neocolonialista. La rechaza e insta a la ONU a formar una comisión constituyente para Guinea, lo que no es aceptado. Permaneció en contacto diario con sus compañeros del Secretariado Conjunto, a los que instruía para informar a la población de lo que pasaba en Madrid, siempre en beneficio suyo y perjudicando a Atanasio Ndong y a Bonifacio Ondo.

Durante la campaña para el Referéndum constitucional de julio de 1968, Macías pidió votar el NO ya que, según él, votar el SÍ era votar por una independencia tutelada por España. Sin embargo, ganó el SÍ.

Elecciones presidenciales

La primera vuelta de las mismas tiene lugar el 22 de septiembre de 1968, ganando Macías con una mayoría insuficiente que conduce a la segunda vuelta de los comicios, entre Macías y Ondo Edu, pues Atanasio ha quedado tercero, y Bosio, cuarto. A continuación, Macías negocia con el líder bubi que le da su apoyo, y consigue de Atanasio el voto del MONAIGE. La segunda vuelta se celebra el 29 de septiembre, y gana Macías con 68.310 votos, frente a los 41.254 de Ondo Edu.

El 12 de octubre de 1968, se proclama oficialmente la independencia de Guinea Ecuatorial. Macías, después de asumir la presidencia del nuevo Estado, nombró un gobierno de 12 ministros de todo el espectro político nacional, y mantuvo una política moderada y buenas relaciones con España. No obstante, se le sometió a una desestabilización por parte del almirante Luis Carrero Blanco, vicepresidente del Gobierno español. Entre otras maniobras desestabilizadoras, se vaciaron las arcas de los dos únicos bancos que había en Guinea: el Banco Exterior de España y el Banco de Crédito, por lo que el nuevo gobierno no podía pagar a los funcionarios. El nuevo Estado no disponía de moneda propia ni de banco nacional, y seguía en circulación la peseta española. Además, el nuevo Estado iba a utilizar los presupuestos aprobados por el Estado Español para las dos provincias africanas, bianuales, según los acuerdos de transición firmados.

Pero España se negó a cumplir esos acuerdos, y Macías acusó al gobierno español de crear un bloqueo económico al nuevo Estado independiente. A principios de 1969, Macías realizó una gira por todo el país donde amenazó a los españoles y animó a sus seguidores a luchar contra ellos. Toda esta situación se tradujo en una crisis diplomática entre España y Guinea Ecuatorial, agravada por la cuestión de las banderas, cuando el Gobierno guineano ordenó arriar las banderas españolas que ondeaban en el Consulado español en Bata.

El día 5 de marzo de 1969, se produjo el intento de golpe de Estado encabezado por Atanasio Ndong Miyono, ministro de Asuntos Exteriores. Macías decretó el estado de emergencia y centenares de personas fueron detenidas y brutalmente maltratadas por miembros de las Juventudes en Marcha con Macías, la organización juvenil paramilitar que lo sostenía desde la campaña electoral. El resultado fue el asesinato de la práctica totalidad de los máximos dirigentes del MONALIGE, entre ellos el propio Atanasio, Saturnino Ibongo, Armando Balboa y el oficial del Ejército Marcos Boné.

También Bonifacio Ondo Edu, tras ser deportado de Gabón, país al que se había refugiado temiendo por su vida, fue detenido y asesinado en Black Beach, pese a no estar involucrado en el golpe.

La crisis terminó en la evacuación de casi toda la población española (alrededor de 7500 personas) por parte del gobierno español y la retirada de las tropas de la Guardia Civil destinadas en el país. También se ordenó la entrega de todas las armas que poseyeran los colonos, armamento que posteriormente Macías proporcionaría a sus Juventudes. Los colonos españoles también debieron abandonar todos los bienes que poseían en el país.

El 7 de julio de 1970, creó el Partido Único Nacional (PUN), más tarde convertido en Partido Único Nacional de los Trabajadores (PUNT), y prohibió todos los demás partidos políticos. Al año siguiente, Macías asumió personalmente todos los poderes del Estado y dictó un decreto ley que sancionaba cualquier ofensa a su persona con la pena de muerte y establecía fuertes sanciones para quienes fuesen condenados por delitos de rebelión o por intentar derrocar al Gobierno.

En el Congreso de 1973, celebrado en Bata, una resolución le declaró “Presidente Vitalicio”, con lo que dejaban de celebrarse elecciones presidenciales. El mismo año, Antonio García-Trevijano le confeccionó una nueva Constitución, aprobada en octubre cuando, además, convocó elecciones a la Asamblea Popular, sin oposición, obteniendo el 99,9% de los votos a favor.

Mientras tanto, se recrudecía la represión política, al tiempo que morían presos políticos en las

cárceles de Bata y Malabo, siempre por falsas acusaciones de golpe de Estado.

En 1975, Macías abandona Malabo y fija su residencia en Bata, ciudad que también deja un año más tarde para establecerse en Mongo, luego en Nzangayong.

Con él, el culto a la persona del Presidente llegó a su punto más álgido, siendo declarado «Líder de Acero», «Maestro de Educación, Ciencia, Cultura y Artes Tradicionales», «Único Milagro de Guinea Ecuatorial», «Gran Líder Popular Revolucionario de Guinea Ecuatorial», «Mayor General», «Jefe Supremo de la Revolución Guineana», «Primer Trabajador del Pueblo Trabajador de Guinea Ecuatorial», “Honorable y Gran Camarada”. Se dice que, en total, Macías se adjudicó más de 50 títulos.

Durante esta época, fueron asesinados gran parte de los políticos que habían luchado por la independencia del país. Tras eliminar a la oposición política, su régimen comenzó a perseguir a la Iglesia católica, percibida como otra oposición, aboliendo la libertad de culto y convirtiendo los templos en almacenes de cacao y café. Suprimió además la libertad de expresión, el derecho de asociación, la libertad de movimiento, siendo necesaria una autorización gubernamental para transitar entre la isla y la región continental, además del hecho de que los caminos estaban llenos de puestos de control.

Por otra parte, la represión de Macías afectó incluso a sus partidarios: 8 de los 12 ministros de su primer gabinete (solo sobrevivieron Angel Mesie Ntutumu, Andrés Ikuga, Agustín Daniel Granje Molay y Pedro Ekong), así como dos tercios de los diputados de la Asamblea Nacional elegida en 1968, al menos dos docenas de oficiales del ejército y agentes de policía y varios funcionarios públicos, fueron asesinados.

En 1976, varios miles de trabajadores del cacao nigerianos y sus allegados, fueron evacuados del país por el gobierno de Murthala a raíz de las amenazas y los ataques físicos a estos trabajadores por parte de las fuerzas del gobierno de Macías. Ante el anuncio de su partida, la embajada de Nigeria se llenó de nigerianos y no nigerianos que querían abandonar el país. Hubo tanta gente en la legación diplomática, que el piso superior del edificio se hundió, muriendo alrededor de siete personas.

Se inició, entonces, la campaña de “Salvación de la Cosecha del cacao, con el trasvase masivo de la mano de obra joven de Rio Muni a la isla para remplazar a la mano de obra nigeriana, obligando el Gobierno a los guineanos mayores de 18 años a trabajar indefinidamente en las plantaciones de cacao estatales, y a los estudiantes a hacerlo, voluntariamente, al menos una vez a la semana. Macías incluso obligó a los funcionarios gubernamentales, incluido los ministros, a trabajar el cacao.

En 1975, emprendió una campaña de “autenticidad”, parecida a la de Mobutu Sese Seko en Zaire, “africanizando” su nombre como Masie Nguema Biyogo Ñegue Ndong, y aboliendo el uso de nombres de bautismo al resto de la población. También rebautizó la isla de Fernando Poo como isla “Masie Nguema Biyogo Ñegue Ndong”; Santa Isabel, como “Malabo”; San Fernando, como “Ela Nguema”; San Carlos, como “Lubá”; Concepción Biapa, como “Riaba”, Annobón, como “Pagalu” (gallo), Rio Benito, como “Mbini”, y Puerto Iradier, como “Kogo”.

Además rebautizó con su propio nombre los puentes, calles, escuelas, puertos, hospitales y demás obras públicas importantes. Y cambió el Escudo nacional presentado el 12 de octubre de 1968, por otro del PUNT.

Conflicto con Gabón

En 1972, Gabón decidió ampliar sus aguas territoriales a 70 millas con el fin de abarcar en ellas a los islotes más cercanos a sus costas, y ocupó militarmente la isla de Mbañé, rica en petróleo. Desde entonces, las autoridades Gabonesas prohíben que cualquier embarcación extranjera se aproxime a la isla. Desde hace varios años, el asunto está en negociaciones entre los gobiernos de ambos países.

Golpe de Estado de 1979

El 3 de agosto de 1979, el Teniente Coronel Teodoro Nguema Mbasogo, conocido desde entonces como Obiang Nguema Mbasogo, organizó, con la ayuda de antiguos compañeros de armas encarcela-dos (Eulogio Oyó, Salvador Ela y otros), un golpe de Estado que derrocó a Macías. Tras las refriegas militares que duraron más de una semana, el dictador se refugió en la selva de Mongomo, donde fue detenido poco tiempo después.

Obiang Nguema le sometió a un juicio sumarísimo utilizando el Código de Justicia Militar español, en el cual fue acusado, entre otras cosas, de genocidio, deportaciones masivas y apropiaciones indebidas. Macías fue condenado a muerte y fusilado el 29 de septiembre de 1979, el mismo día y mes en que fuera elegido Presidente de la República, once años antes. En el pelotón de ejecución le acompañaron su sobrino Bienvenido Micha Nsue, Miguel Eyegue Ntutumu, Eduardo Edu Mongona, Pastor Nsue Mañana, y un tal Nfulu Engwang. Por las razones que no se han dado a conocer, el séptimo sentenciado a muerte, el criminal carcelero Salvador Ondo Ela, se salvó milagrosamente de la ejecución. Se diría después que su avanzada edad impidió el cumplimiento de la sentencia. Lo más curioso es que, tres años más tarde, Ondo Ela fue nombrado Delegado del Gobierno de Mongomo en 1982. Vivir para ver.