Intervención del Secretario General de CPDS ante el Consejo de la Internacional Socialista

27 junio 2018
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El Secretario General de CPDS, Andrés Esono Ondo, pronunció hoy un discurso ante el Consejo de la Internacional Socialista, iniciado ayer martes en la sede de las Naciones Unidas en Ginebra, y clausurado en la tarde de hoy miércoles. Esono Ondo intervino en el punto 3 de la agenda de debates, sobre las respuestas socialdemócratas al problema de la migración y la situación de los refugiados.

Estimado Presidente de la IS,

Estimado Secretario General,

Estimados compañeros y compañeras representantes de los diferentes partidos y grupos que formamos la Internacional Socialista, la mayor familia política del mundo.

Hoy nos encontramos reunidos en la Sede de las Naciones Unidas en Ginebra. Como muy bien refleja la Agenda de este Consejo de la Internacional Socialista, con los asuntos propuestos para el debate, el mundo se encuentra en un momento delicado, lleno de conflictos y fenómenos que amenazan, cada vez más, la paz mundial. Entre estos problemas, están los conflictos armados y las crisis migratorias.

Esos problemas acucian, fundamentalmente, a los países de Asia y África, y, a juicio de mi partido, CPDS, tienen un origen común, que es el establecimiento y arraigo de regímenes autoritarios con mandatarios longevos que impiden a la ciudadanía el ejercicio de sus derechos y libertades, y se apropian de todos los recursos de sus países, condenando a los ciudadanos a la miseria y a la exclusión social de la inmensa mayoría de ellos.

Me dirijo a mis compañeros socialistas del mundo en general, y del continente africano en particular, que están en el poder en España, en Portugal, en Suecia, en Sudáfrica, en Angola, en Nigeria, en Níger, en Guinea Conakry, en Mozambique, en Burkina Faso,  en Namibia, etc., que sean solidarios con los demás partidos hermanos que aún siguen en la desigual lucha contra las dictaduras de sus respectivos países. No me cansaré de repetirlo porque la Solidaridad es uno de los valores que caracterizan a los progresistas de todo el mundo.

Vengo de Guinea Ecuatorial, un país conocido por las dos dictaduras que lo han gobernado durante sus cincuenta años de independencia, dictaduras que han sumido al país en el nepotismo, en la corrupción y en el autoritarismo, donde los ciudadanos asisten, impotentes, a la violación sistemática de sus derechos con total impunidad. La dictadura de mi país es un caso muy conocido en este foro. Además de las características señaladas, destaca por su capacidad para distraer a la opinión pública internacional con la organización de eventos que le sirven para lavar su imagen exterior, como es el caso del diálogo nacional recientemente convocado por el Gobierno. CPDS, por responsabilidad política y como partido que apuesta por el diálogo y la concertación para alcanzar la democracia, acudirá a dicha convocatoria. Por eso vamos a ser rigurosos y firmes ante el Gobierno, defendiendo los intereses del pueblo y exigiendo que dicho diálogo no sea uno más de la serie interminable de mesas de diálogo celebradas hasta ahora.

Como Guinea Ecuatorial, la mayoría de los países africanos sufren oprobiosos y corruptos regímenes. Son regímenes que, además de ser depredadores de los derechos y libertades, roban descaradamente los recursos de los países, empobreciendo a sus ciudadanos y obligándoles a emprender el arriesgado y tortuoso camino del exilio, jugándose sus vidas en barcazas y pateras para llegar a Europa, provocando graves crisis migratorias a las que Europa no encuentra o no busca la solución asociada.

Quiero aprovechar esta oportunidad para felicitar al compañero Pedro Sánchez, no solo por su reciente llegada a la Presidencia del Gobierno de España, sino también por su gesto al aceptar acoger en su país a centenares de inmigrantes africanos rechazados por el nuevo Gobierno italiano. Esta acción y otras de uno y otro signo, demuestran que Europa está desbordada por la magnitud del problema y plantea soluciones, alguna de ellas rocambolesca, como la construcción de campos de refugiados en suelo africano, como quien quiere alejar el problema del territorio europeo. CPDS coincide con muchos líderes europeos que afirman que hay que solucionar el problema en el origen, pero creemos que, para solucionar un problema, hay que buscar sus causas.

En Occidente hablan de la pobreza como causante del fenómeno migratorio. Vamos a ver: sabemos que se han organizado mafias que han convertido en negocio el drama migratorio al encargarse del transporte clandestino de los migrantes por mar para llegar a Europa; también sabemos que quienes emprenden el viaje llegan a gastarse hasta cinco mil euros y más, y mi pregunta es: ¿una persona pobre y muerta de hambre, como se dice en Europa, puede invertir tanto dinero para salir de su país? La respuesta es NO. Muchos de ellos son jóvenes y no tan jóvenes con estudios universitarios, y deciden emigrar a Europa en busca de futuro, de libertad y de dignidad que las oprobiosas dictaduras les han arrebatado. Huyen de regímenes cleptómanos y violadores de los derechos humanos, regímenes como el de Guinea Ecuatorial que, como vengo diciendo, se mantienen a base de corrupción, clientelismo político,  fraudes electorales y persecución contra la oposición. Este es el motivo principal por el que miles y miles de africanos, hombres, mujeres y niños, arriesgan sus vidas en pateras y barcazas para llegar a Europa.

CPDS cree que, para acabar con este problema, hay que trabajar para acabar con las dictaduras y las guerras provocadas por dichas dictaduras. Esas dictaduras tienen su mayor apoyo en las potencias occidentales que son sus socios comerciales, comercializan nuestros recursos naturales y venden las armas con las que los africanos se matan entre ellos. Por eso no pedimos a las potencias occidentales que nos den armas ni dinero para democratizar nuestros países: simplemente, les pedimos que dejen de vender armas a los dictadores, que les retiren su apoyo y que se solidaricen con los pueblos que sufren las dictaduras.

Algunos líderes occidentales no ocultan su predilección por los dictadores africanos al creer, equivocadamente, que estos garantizan la estabilidad de sus países. Nada más lejos de la realidad: la experiencia nos demuestra que la estabilidad de los países es directamente proporcional al nivel de libertad y democracia de los mismos, de manera que, a más democracia, más estabilidad.

Quiero terminar esta intervención vaticinando que si no hay cambios democráticos en el continente africano, es decir, si no hay libertad y prosperidad para los ciudadanos africanos, el continente seguirá abocado a conflictos de toda índole, y llegarán más inmigrantes a Europa en busca de todo aquello que los gobernantes corruptos y autoritarios les niegan en sus propios países.

Muchas gracias.

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